<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077</id><updated>2011-09-18T18:20:56.811-07:00</updated><category term='sexo'/><category term='suspenso'/><category term='ficción'/><category term='cuento'/><category term='literatura'/><category term='sobremesa'/><title type='text'>Life is a Piece of Sheet</title><subtitle type='html'>Lo escrito queda</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>37</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-2786894609046318098</id><published>2011-09-18T07:02:00.000-07:00</published><updated>2011-09-18T09:36:11.484-07:00</updated><title type='text'>Cabo IV</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;a href="http://www.aviacionargentina.net/foros/picture.php?albumid=176&amp;amp;pictureid=3829" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://www.aviacionargentina.net/foros/picture.php?albumid=176&amp;amp;pictureid=3829" width="310" /&gt;&lt;/a&gt;El Cabo de Cuarto estaba haciendo su recorrida por los puestos de guardia como cada hora. Eran casi las dos de la mañana, faltaba un rato para que lo relevara el Sargento de Cuarto y él se pudiera ir a dormir. Después, dos horitas más entre las seis y las ocho, el relevo y la licencia de verano, un mes entero sin uniformes, sin armas, sin sargentos, tenientes ni capitanes, sin guardias, sin ordene mi, sin carrera mar, y por sobre todo sin nada que le recordara su puta decisión de hacerse voluntario del Ejército Argentino. OK, a fuerza de aguante, subordinación y valor, se había hecho un lugar bastante cómodo en la Compañía. Era el hombre de confianza del encargado, el capitán lo tenía en un concepto bastante alto, pasaba la mayor parte del día metido adentro del detall manejando listados de personal, órdenes del día del Regimiento, partes diarios de la Compañía, y así lograba evitar la parte más jodida de la vida de un soldado de Infantería, que eran el entrenamiento y el orden cerrado. Por supuesto que de lo peor no zafaba, había comido cardos en Campo de Mayo como el mejor, en Arana se había metido hasta el cuello en agua podrida una noche de dos grados centígrados y después se había bancado el uniforme mojado y mugriento hasta el día siguiente. También estaba el otro extremo. Al ser Patricios un regimiento histórico, más de &lt;a href="http://blogsdelagente.com/momentosdelahistoria/files/2011/05/83560785.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" id=":current_picnik_image" src="http://blogsdelagente.com/momentosdelahistoria/files/2011/05/83560785.jpg" width="168" /&gt;&lt;/a&gt;Una vez se tenía que calzar el uniforme de Paquito y salir a desfilar así, con  botas y galera en días de calor insoportable, con el sudor inundándole el cuerpo y la cabeza estallándole dentro de ese pequeño horno que era la bendita galera. Y gracias que los cuadros no les pegaban esos bailes que habían hecho famosos a los Oficiales y Suboficiales de la fuerza, lo de Carrasco estaba fresco aún y ninguno quería arriesgarse a hacer algo que le jodiera la carrera. Carrasco. Pensar que era por él que el Cabo de Cuarto estaba ahí esa noche. Carrasco y él eran de la misma clase, la ’75, y fue porque Carrasco apareció muerto en un regimiento de Zapala que la ’75 fue la última clase que se bancó el Servicio Militar Obligatorio, legado mayor de Don Pablo Ricchieri. Y después, cuando se creó el Servicio Militar Voluntario y el laburo empezaba a escasear en la calle, quedarse pareció una buena opción. Tenía un sueldo, los cuadros no lo jodían demasiado porque ya lo conocían, tenía un lugar en el detall. Sin embargo, las cosas estaban empezando a cambiar. Por un lado, los voluntarios que él había recibido ya tenían casi un año de instrucción y ya no eran tan nuevos, lo que le hacía perder cierta ventaja estratégica. Por otro, los cuadros iban cambiando, y aunque él mantenía su lugar de privilegio, los nuevos oficiales y suboficiales lo trataban como a uno más del montón. Por último, pero en primer lugar, ya tenía las bolas llenas de jugar a los soldaditos. Dos de la mañana. Hora del relevo de la guardia. Despertar a todos los que están durmiendo, mate cocido y afuera. Fusil en alto, corredera hacia atrás, comprobar que no haya munición en la recámara, quitar seguro, soltar corredera, colocar seguro, colocar cargador, abajo fusil. Uno por uno fue llevando a los cuatro soldados por los distintos puestos de guardia y relevando a los que estaban apostados por los recién levantados. Yendo del Puesto Flores al Puesto Rondín se miró la ropa. Llevaba un uniforme verde oliva, borceguíes, un correaje para sostener dos portacargadores con dos cargadores de veinte proyectiles cada uno y boina. Se preguntó qué carajos tenía que ver esa ropa con él. Qué mierda hacía así vestido. Menos mal que a la mañana empezaba su licencia. Cuándo levantó al último soldado del Puesto Santa Fe volvió a la Guardia Central y se dispuso a hacer nuevamente la comprobación de armamento. Era algo que ya hacía de memoria, pura rutina. Fusil arriba, quitar cargador, tirar la corredera hacia atrás, comprobar que no haya munición en la recámara, quitar seguro, soltar corredera...Sonó un disparo.Se había olvidado de sacar el cargador.El disparo pegó contra la cornisa del primer piso y milagrosamente no rebotóni lastimó a nadie. El por supuesto debió comerse unos cuantos cagues a pedos (del Jefe de Guardia, del Oficial de Servicio, de su Capitán y hasta del Jefe de Regimiento) y dos semanas de arresto que fueron por supuesto dos semanas menos de vacaciones. Sin embargo, y a pesar de todo esto, él se sentía bien. Si de algo había servido su imperdonable error era que le había mostrado cuál era el camino a tomar. Al volver de la licencia el Cabo de Cuarto pidió la baja de las filas del Ejército. En dos semanas volvía a ser civil.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-2786894609046318098?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/2786894609046318098/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2011/09/el-cabo-de-cuarto-estaba-haciendo-su.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/2786894609046318098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/2786894609046318098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2011/09/el-cabo-de-cuarto-estaba-haciendo-su.html' title='Cabo IV'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-1952431535286088667</id><published>2011-09-15T08:06:00.000-07:00</published><updated>2011-09-15T08:06:22.345-07:00</updated><title type='text'>Hora Oficial</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/1998/98-12/98-12-10/pag21.htm" rel="nofollow"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me caga. Yo sé que me caga. Lo veo en sus ojos. La muy hija de puta me besa, me sonríe, me dice que me ama. Pero por detrás veo esa sombra que se burla de mí. Que siente que no sirvo para nada, que busca con quién reemplazarme. Y yo no se lo voy a permitir. Ella es mía.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Atiendo la puerta. Ella se me tira al cuello, me besa y se ríe. Sé que se burla de mí. Se pone a hablarme de cosas de la escuela, sus compañeras, sus profesores… boludeces. Vamos a la cocina, voy a preparar unos mates. Mentira. No soporto más su hipocresía.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella se sorprende, se asusta. Ríe nerviosa y me pregunta que qué hago con la cuchilla en la mano, que no es gracioso. No, no es gracioso hija de puta. Como no es gracioso la manera en que me estás corneando. No es graciosa la forma en que me miran tus amigos cuando me ven con vos. No es gracioso que me mientas todo el tiempo. No es gracioso, no. Y esto tampoco te va a parecer gracioso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella se cubre con las manos a la primera cuchillada y le abro un tajo en el brazo. Mierda, ¿no podía simplemente dejarse matar? Tiro otra puñalada y otra más. Le abro heridas en la cara, la nariz, la cabeza, pero ella mete las manos y no me deja darle una que la lastime en serio. ¿Por qué no me la hacés fácil, Caro? Si de todos modos te vas a morir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella me hace tirar la cuchilla. Se quiere escapar. ¡La muy conchuda se quiere escapar! Le tiro una trompada y se va contra la mesada. Alcanzo a agarrar el palo de amasar. Le quiero dar en la cabeza pero otra vez pone la mano. Le tengo que pegar de vuelta en los brazos, en la cintura, ella se sigue atajando. ¿Piensa resistirse mucho tiempo más?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://blogsdelagente.com/el-club-de-la-marmota/files/Gr%C3%A1fico1-210x300.PNG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img alt="Gráfico1" border="0" class="size-medium wp-image-2438 alignright" height="300" src="http://blogsdelagente.com/el-club-de-la-marmota/files/Gr%C3%A1fico1-210x300.PNG" width="210" /&gt;&lt;/a&gt;Agarro otro cuchillo. Esta vez está aturdida y la sorprendo. Se lo puedo clavar en el costado. ¿Qué hay ahí? ¿El hígado? Entra y sala tan facil… Realmente disfruto penetrándola con la hoja. Ella aprovecha mi fascinación y rengueando se va para el lado del living.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La persigo. No me cuesta alcanzarla. ¿Cómo hace para resistirse tanto? Está chorreando sangre. Mucha. Pero todavia se ataja con las manos. Puedo clavarle otra puñalada más arriba. Esta vez no se la meto tan adentro. Ella sigue huyendo. No sé como hace pero se va para el garaje. Ahora sí. El garage no tiene salida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡La hija de puta me ataca! ¡Después de todo lo que me hizo encima me ataca! Me revolea un martillo y de pedo lo esquivo. Podría haberme lastimado. Esta vez se fue al carajo. La alcanzo y le pego otro cuchillazo. Esta vez más fuerte y con más ganas. En el cuello. Empieza a salir sangre para todos lados. Ella se pone blanca. Los ojos se le van para atrás. Cae al piso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Miro su cuerpo en el piso. Me parece que ya no respira. Por las dudas, me aseguro. Le clavo la cuchilla en la panza. Siento la hoja que se mete en la carne. Me encanta. La hundo una vez más, otra, otra y otra vez. Miro al costado y veo la caja de herramientas de mi viejo. Agarro su viejo formón de carpintero. Está bien afilado. ¿Servirá? Se lo clavo. Se lo vuelvo a clavar. Sirve, mirá vos. Busco algo más pero no encuentro qué. Me doy cuenta de que me duelen las muñecas. Ya fue. Agarro de vuelta la cuchilla y se la hundo más o menos por donde está el corazón. Ahora sí. Ya está.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mirá el quilombo que me hizo hacer esta hija de puta. La idea era pegarle un par de cuchilladas en la cocina, no este desastre. ¿Y ahora cómo limpio antes de que lleguen mis viejos? Esta conchuda me quiere cagar la vida. No sé que voy a hacer ahora.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La puta que la parió. Voy a tener que rajarme. Mejor me voy a la casa de Lucho. Él va a poder ayudarme. Sí, Lucho es un amigo y me va a ayudar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El el 27 de mayo de 1996 Fabián Tablado, de 21 años, asesinó a su novia Carolina Aló a cuchillazos en su casa. Los peritos contabilizaron un total de 113 puñaladas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;em&gt;&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;/b&gt;&lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/1998/98-12/98-12-10/pag21.htm" rel="nofollow"&gt;&lt;b&gt;Aquí la Crónica del Caso Fabián Tablado-Carolina Aló&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-1952431535286088667?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/1952431535286088667/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2011/09/hora-oficial.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/1952431535286088667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/1952431535286088667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2011/09/hora-oficial.html' title='Hora Oficial'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-5605250438030762891</id><published>2011-09-01T19:50:00.000-07:00</published><updated>2011-09-01T19:50:29.524-07:00</updated><title type='text'>Tatoo</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;a href="http://fotos0.mundofotos.net/2007/24_09_2007/blackdaniel1190653885/tatoo.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="201" src="http://fotos0.mundofotos.net/2007/24_09_2007/blackdaniel1190653885/tatoo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;El amor inundaba su corazón y él sabía que era para siempre. En un rapto de pasión y para terminar de conquistar el corazón de su amada se metió en la Bond Street y en letras góticas eternizó el nombre de Mariana en su omóplato derecho. Mariana quedó encantada, y durante los tres meses que perduró la relación nunca dejó de valorar el gesto. Martín tenía 18 años y ese era su primer amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borrar un tatuaje no es nada fácil. Más aún si se encuentra en el omóplato. Entre una cruel cicatriz producto de una dolorosa intervención y andar por la vida con el nombre de su primera novia a sus espaldas, Martín eligió esto último. Pero como el tatuaje era imposible de ocultar, y a él no se le ocurría ninguna justificación más allá de la obvia, decidió que a partir de ese momento cada mujer de su vida debería llamarse Mariana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que reconocer que fue una suerte que la niña en cuestión se llamara Mariana, lo que permitió a Martín tener una vida sentimental medianamente activa. Otra hubiera sido la historia si la muchacha se hubiera llamado Ernestina, Juliana o Maricel. Pero lo cierto es que por un hecho de moda generacional en cada grupo que de una manera u otra pudiese contener a mujeres que potencialmente estuvieran dentro del target de Martín, casi en todas las ocasiones alguna de sus integrantes se llamaba Mariana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue así que Martín salió con Mariana Carballo, compañera de tres materias de la facultad. Duró bastante, un año y medio, pero avanzada la carrera dejaron de compartir cátedras y ella empezó a verse atraída por un compañero de Semántica I. Luego de eso Martín estuvo sin pareja por dos años hasta que conoció a Mariana Hügh, compañera de trabajo en la casa de indumentaria deportiva donde Martín trabajaba para bancarse la carrera. Martín y Mariana llegaron a convivir y estuvieron juntos un total de tres años, hasta que el desgaste propio de estar con una persona veinticuatro horas por día hizo que la relación llegara a su fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto sucedió al mismo tiempo que terminaba por fin su carrera, y así Martín se convirtió en el Ingeniero Martín Lorenzo. Los primeros tiempos el flamante ingeniero se dedicó a estabilizar su vida en soledad, no tanto por una decisión personal como por falta de mujeres de nombre Mariana que reuniesen las condiciones mínimas aceptables. Fue así que conoció Rominas hermosas, Carlas dulces y cariñosas, Marcelas seductoras y fatales, Danielas románticas y enamoradizas, y a todas tuvo que negarse hasta que finalmente conoció a Mariana Fernández, encantadora criatura con quien compartió tres años de su vida hasta que al cabo de ellos se enteró que la había estado compartiendo durante los últimos doce meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martín celebró sus 30 años deprimido y creyendo que jamás iba a encontrar una mujer que pudiese ser su compañera en la vida. Pasado de fernet subió a su auto y se largó a la ruta. No había hecho veinte kilómetros cuando su Corsa chocó contra una señal de velocidad máxima que lo dejó fuera de juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martín la sacó barata. Lesiones importantes pero no críticas y unos cuantos días de internación le sirvieron para entender que alcohol y nafta no son buenos compañeros. En su cama de la clínica era asistido frecuentemente por Andrea, una de las enfermeras, quien entabló una cálida relación con él. Cuando finalmente Martín recibió el alta, antes de despedirse ella le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No pude evitar ver tu tatuaje. Debe ser difícil que una chica acepte ver en la espalda de su hombre un nombre que no sea el de ella. Por suerte yo nunca me haría problema por algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta había quedado abierta, y Martín y Andrea se siguieron viendo luego de ese&amp;nbsp; día. De a poco se hicieron amigos, y empezaron a coquetear y seducirse. Finalmente una noche de abril concretaron su amor en un hotel de San Cristóbal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando Martín vio en el coxis de Andrea el tatuaje que decía Jorge.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-5605250438030762891?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/5605250438030762891/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2011/09/tatoo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/5605250438030762891'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/5605250438030762891'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2011/09/tatoo.html' title='Tatoo'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-681907396152159224</id><published>2011-08-23T21:04:00.000-07:00</published><updated>2011-08-24T15:29:46.998-07:00</updated><title type='text'>Llamas a mí</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.sowhowins.com/Human%20torch.PNG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="271" src="http://www.sowhowins.com/Human%20torch.PNG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;Agotador el día. El laburo en el banco te deja los nervios estropeados. Burn out, le dicen. En definitiva la cuestión es que el horario del almuerzo es sagrado, el único momento del día en el que una puede quitarse de encima la presión.&lt;br /&gt;Un yogur descremado en el quiosco y a sentarme en un banco en la plaza. Cerca de la Pirámide. Siempre el mismo banco. Hace siete años que laburo acá.&lt;br /&gt;Supongo que la fauna del microcentro ya me conoce. Yo también debo ser fauna para ellos. Están los que me miran las piernas y el escote y me dicen algo grosero, los que me miran y dicen algo elegante, los que me miran y no dicen nada, y los que no me miran que en general son minas o gays. Ojo: No todas las minas ni todos los gays. Ya reclamé en el banco que el uniforme es muy provocador. Cada tanto me voy a almorzar con mis compañeras pero no todos los días porque hay un par a las que honestamente no me banco y prefiero quedar como cortada a tener que soportarlas. Así que la.rutina es la misma. Me compro un yogur, me vengo a un banco en Plaza de Mayo y me pongo a leer un libro. Ahora leo "La Cúpula", de Stephen King. Leo un rato, apago el Blackberry, como un yogur y me desenchufo. Porque el resto del día estoy enchufada. Ahora vuelvo al laburo y sigo quemándome la cabeza, y después vuelvo a casa y sigo en contacto con todas mis amigas a través del BB, por twitter o por pinchat. A veces quiero estar sola, pero nunca puedo estarlo por completo.&lt;br /&gt;¿Y ese? Hay un tipo con una parka en Plaza de Mayo. Tendrá no mas de 25 años, rubio, bien vestido. O sea, nada sospechoso, pero no me gusta. No sé por qué. Me levanto del banco y empiezo a caminar como para mi laburo. Alcanzo a ver al tipo que se abre la parka y deja ver la doble fila de cartuchos de dinamita. en la mano tiene un celular. El tipo grita "Llamas a mí" y toca una tecla. La última imagen que registré fue la bola de fuego viniendo hacia donde estaba yo.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-681907396152159224?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/681907396152159224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2011/08/llamas-mi.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/681907396152159224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/681907396152159224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2011/08/llamas-mi.html' title='Llamas a mí'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-1044615780593694270</id><published>2011-08-01T18:19:00.001-07:00</published><updated>2011-08-01T18:37:25.393-07:00</updated><title type='text'>Alumbramiento</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;Siempre estuvieron allí. Ocultos. Influian en mi manera de pensar, en mi manera de obrar, sutil y silenciosamente, pero de una forma certera y definitiva. Alguna vez los supuse, pero ellos mismos se encargaron de que me hiciera el boludo y mire para otro lado. Saben muy bien cómo hacer lo que hacen, y llevan años haciéndolo.&lt;br /&gt;Un día finalmente los vi. Fue de casualidad, y tal vez debería decir que más que verlos los supe. Ellos siguieron escondiéndose, siguieron negándose, pero ya era tarde. Ahora yo era consciente de su presencia.&lt;br /&gt;Primero se me hizo evidente la aparición de un individuo bastante desagradable. Era gordo, muy gordo, y tenía aspecto de sucio y vago. Estaba todo el tiempo con una computadora jugando jueguitos o recorriendo redes sociales, y cada vez que podía se tomaba un trago de cualquier bebida alcohólica o directamente se fumaba un porro. Con frecuencia se masturbaba y después se echaba a dormir. Estaba tan confiado que jamás se dio cuenta de que yo lo había descubierto, y simplemente continuó adelante con su orgía de uno solo. A este lo llamé Baco.&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-51y4T3GCGiI/Thh1yDHv81I/AAAAAAAAT5k/m5e-nsb4hgs/s1600/gente.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="211" src="http://3.bp.blogspot.com/-51y4T3GCGiI/Thh1yDHv81I/AAAAAAAAT5k/m5e-nsb4hgs/s320/gente.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Una vez que descubrí a Baco no tardé en suponer la existencia de los demás. La siguiente era una mujer. Sumamente femenina, jamás salía a la calle sin peinarse, maquillarse y elegir cuidadosamente su ropa. Era dulce y cariñosa con aquellos que le gustaban, así como fría y llena de rencor para con quienes no eran de su agrado. Le gustaban las comedias románticas y las cenas con velas en restaurantes caros. Era caliente y lujuriosa pero iba con recato, sin resultar mojigata ni explícita. Tenía un claro talento para manejar al sexo opuesto y siempre procuraba quedarse con la última palabra. Era decididamente seductora. A ella le puse el nombre de Denise. Creo que se dio cuenta de que la había visto.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://torh63.files.wordpress.com/2010/08/personalidades-multiples.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;El tercero me sorprendió. Era práctico y habilidoso, y experto en el arte de esconderse a la vista de todo el mundo. Tenía una gran capacidad para relacionarse con el resto de las personas y nunca descansaba hasta cumplir su objetivo. Era metódico y meticuloso, no realizaba ningún movimiento sin analizar las posibles consecuencias y siempre calculaba todas las variables necesarias para obtener el mejor resultado. Tenía serios problemas de convivencia con Baco y permanentemente sentía que aquel estaba interfiriendo sus planes. Lo llamé Alejandro.&lt;br /&gt;Alejandro fue quién descubrió que los observaba.&lt;br /&gt;El cuarto se presentó solo. Una vez que yo hube detectado las presencias de Baco, Denise y Alejandro él decidió que permanecer en la sombra ya no tenía sentido. Era sagaz y manipulador, no tenía reparos a la hora de usar a las personas y carecía por completo de escrúpulos. Era algo siniestro y bastante perverso. Alguien podría pensar que era malo, pero él no perdía el tiempo en banalidades como clasificar el bien y el mal.&lt;br /&gt;-Está bien, cantaste piedra libre, ¿y ahora qué pensás hacer? -me preguntó.&lt;br /&gt;-No me gusta que estén acá -le contesté-. Quiero que se vayan.&lt;br /&gt;Él se rió.&lt;br /&gt;-Me parece que no entendiste cómo son las cosas. Para empezar no somos tus enemigos. De hecho nos interesa que a vos te vaya bien. Hasta Baco te necesita, aunque no parezca. La mayoría de las veces intercedemos para tu beneficio. Cada uno de nosotros tiene sus propios intereses, y en líneas generales la obtención de cada uno de ellos está directamente relacionada con tu destino. En segundo lugar somos muchos más. Hasta ahora descubriste a cuatro, pero hay otros. Y en tercer lugar, nuestra relación es simbiótica. No podemos vivir sin vos, pero vos tampoco podés vivir sin nosotros. Si nos querés echar de acá tu vida se va a poner... difícil. Si aceptás convivir con nosotros no te digo que vaya a ser completamente fácil, pero vas a contar con herramientas que desconocías y no te vas a aburrir. La decisión es tuya. Vos elegís.&lt;br /&gt;Ya pasó algún tiempo de aquello. Más adelante fueron dando la cara otros nuevos, mientras que algunos dejaban de verse. Hoy puedo decir que somos un equipo, pero tampoco resultó sencillo que llegáramos a trabajar de esa manera. Al menos pude alcanzar una relativa paz entre los inquilinos de mi cabeza y yo. Aunque claro, uno nunca puede confiar por completo en el buen criterio de ese tipo de personas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-1044615780593694270?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/1044615780593694270/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2011/08/alumbramiento.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/1044615780593694270'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/1044615780593694270'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2011/08/alumbramiento.html' title='Alumbramiento'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-51y4T3GCGiI/Thh1yDHv81I/AAAAAAAAT5k/m5e-nsb4hgs/s72-c/gente.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-7823501713712494831</id><published>2011-07-02T18:20:00.000-07:00</published><updated>2011-07-02T18:20:50.832-07:00</updated><title type='text'>Desde el Horizonte</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://sopena.blogs.uv.es/files/2009/12/horizonte21.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="480" src="http://sopena.blogs.uv.es/files/2009/12/horizonte21.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;-¿Ahogados o aplastados? –preguntó uno.&lt;br /&gt;-Quisiera creer que aplastados –contestó el otro.&lt;br /&gt;-Que así sea entonces –dijo el primero y juntos se pusieron a contemplar el mar.&lt;br /&gt;El tsunami ya estaba llegando.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-7823501713712494831?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/7823501713712494831/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2011/07/desde-el-horizonte.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/7823501713712494831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/7823501713712494831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2011/07/desde-el-horizonte.html' title='Desde el Horizonte'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-3870087102396765401</id><published>2011-06-18T14:44:00.001-07:00</published><updated>2011-06-18T14:44:50.191-07:00</updated><title type='text'>Una Excusa</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Había tenido una semana difícil, lo sé. En el trabajo la cosa está muy complicada. Están echando mucha gente, ¿Sabe? Uno va a trabajar sin saber si ese mismo día le van a dar las gracias y una copia del telegrama de despido. No es sano trabajar así. El trabajo que hago no es sano. Usted no sabe lo que es tener que estar seis horas por día todos los días hablando con gallegos que están del otro lado del Atlántico desesperados por boludeces. Y gritan, y piensan que gritando van a tener la razón y no se dan cuenta de que son unos pelotudos. El otro día me llamó una y se me puso a llorar desconsolada. ¿Y sabe por qué? Porque el celular que le había llegado no era del color que a ella le gustaba. ¿Usted se da cuenta? ¿Es que no tiene vida esta gente? Y otra, cuarenta minutos me tuvo a los gritos. A los gritos. Cuarenta minutos. Ya ni recuerdo qué mierda quería. No me dejaba meter bocado. Llega un momento en el que uno simplemente pone el piloto automático y deja que se descarguen, a ver si al final se calman y dejan que uno les hable. Pero con ésta no había caso. Era dura, gallega típica. Al final la tuve que pinchar un poquito para que me putee. Y ahí sí, una vez que me puteó ya le puedo cortar sin culpas. Pero hay que tener cuidado con eso, porque están echando gente. Y uno no sabe si es el próximo al que le toca.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0cm;"&gt;Pero bueno, está bien que son seis horas nada más. Pero es muy tarde, o muy temprano, ya no sé. Me levanto de la cama a las dos de la mañana. A veces ni siquiera duermo. A las tres ya me meto en el box y no salgo de ahí hasta las nueve. Apenas dos breaks de quince minutos como para que no se note tanto. Ya no se lo que es el día ni la noche. Y cuando llego a casa no puedo dormir, se imaginará. Porque claro, la señora labura en un horario “normal”. Y cuando llego ella está que se prepara para irse. Entra a las once, así que me deja una lista así de cosas que tengo que hacer antes de que vuelva. Y la gallega que me tuvo cuarenta minutos a los gritos. Pero yo hago lo que tengo que hacer, sí señor. Le preparo al comida al nene, lo visto y lo llevo a la escuela. Y de ahí corriendo al banco. Una hora de cola, ¿puede creer usted? Una hora. Y todo para que me digan que van a ejecutar la hipoteca si no le doy cinco mil pesos en una semana. ¿Me quiere decir de dónde voy a sacar cinco mil pesos en una semana? Yo soy un hombre honesto, honrado, un laburante. No cago guita, ni cago a la gente como hacen esos usureros de mierda. Yo tuve una mala temporada, qué le voy a hacer. A la gente de trabajo no nos fue tan bien como a los delincuentes esos de guante blanco. Pero a ellos no les importa, no. A ellos lo único que les importa es la plata. Son sacerdotes del Dios Billete. Y yo me vuelvo a casa desesperado, qué quiere que le diga. Entre los cuarenta minutos de la gallega y los veinte del banquero tenía así la cabeza. Así. Entonces vuelvo a mi casa y pretendo hacerme unos mates. ¿Es mucho pedir unos mates, digo yo? ¿Y sabe qué pasa? Pasa que se me rompe la cañería. Y entra a salir agua de la canilla para todos lados y yo no sé cómo pararla. Y al final termino cerrando la llave de paso y agarrándome la cabeza. La gallega, el banquero, la cañería, es mucho. La verdad es mucho para un solo día. Así que traté de calmarme un poco y me tiré un minuto en la cama para relajarme. ¿No tengo derecho, acaso? Y  me quedé dormido, qué le voy a decir. Me quedé dormido. Y la hija de puta me despierta a los gritos. Ya sé que eran las ocho de la noche y no había ido a buscar al nene. No sé qué tanto escándalo me hace si la hermana igual lo fue a buscar y él está lo más bien jugando con los primos. Pero ésta no, a los gritos me despierta. Desde las dos de la mañana que estoy levantado y haciendo cosas. Cuarenta minutos me tuvo la gallega hija de puta y veinte más el banquero. Y la canilla de mierda que no dejaba de perder agua. Me quedé dormido, sí. ¿Era para tanto? La hija de puta me gritaba peor que la gallega. Me taladraba el cerebro más de lo que ya lo tenía. Y mire que yo quise razonar con ella, eh. Hasta la llevé a la cocina para mostrarle la canilla. Pero ella seguía gritando y gritando. Y me cansé. Abrí el primer cajón y agarré el hacha chiquita que tenemos para la carne.&lt;a href="http://www.aceros-de-hispania.com/imagen/3claveles/hachas-cocina/hacha-cocina-polioximetileno.jpg" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="115" src="http://www.aceros-de-hispania.com/imagen/3claveles/hachas-cocina/hacha-cocina-polioximetileno.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt; Y se la puse en la cara. Y empezó a salir sangre para todos lados y ella se puso a gritar pero de dolor, y entonces se dio vuelta. Y se la puse en la nuca. Y ella se fue al suelo, y yo me le fui encima. Y se la volví a dar en la cara una vez y otra y otra y no sé cuántas veces más. Y ella ya no gritaba y yo le empecé a patear y pisar lo que le quedaba de la cara, y ya no era una cara sino una cosa roja toda asquerosa, y yo también estaba rojo y asqueroso. Y la miré y no sentí nada, solamente alivio. Y me tiré en la cama, y dormí, y dormí mucho y esa noche no fui a laburar ni a buscar al nene. Y cuando me desperté me vine para acá, oficial. Soy humano, qué le voy a decir. No me puede culpar. No me puede culpar.  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-3870087102396765401?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/3870087102396765401/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2011/06/una-excusa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/3870087102396765401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/3870087102396765401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2011/06/una-excusa.html' title='Una Excusa'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-548424806932319795</id><published>2010-12-01T13:32:00.000-08:00</published><updated>2011-04-01T14:09:10.222-07:00</updated><title type='text'>Coqueteo</title><content type='html'>Así que al final viniste. Hacía rato que te esperaba. Yo sé que de pendejo te gustaba, y que me tenías muchas ganas. Eran esos tiempos en que descontrolábamos toda la noche y más de una vez me encontré amanecido en la casa de quién sabe quien, totalmente en pelotas y con una resaca para una compañía de infantería. Le dábamos al alcohol de todo tipo, y según el día mezclábamos con merca, faso o pepa. La pepa era sólo para acontecimientos especiales, pero los acoantecimientos especiales se daban con bastante frecuencia. Sé que me tenías bastantes ganas por aquella época, pero al final te fuiste con el Dani. Reconozco que no te había tenido en cuenta hasta ese momento.&lt;br /&gt;El tiempo pasó y la vida se volvió menos vertiginosa. Por un buen tiempo no tuve noticias tuyas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces pasó lo de la intoxicación. Ya había sucumbido a la comodidad de la vida burguesa y me creía intocable. Pero una noche en que mi mujer llevó a los chicos a un cumpleaños yo me hice de comer unos mostacholes con salsa envasada. Me pareció que la lata estaba medio hinchada, pero no le di bola. Cuando mi mujer llegó yo me retorcía de dolor desde unas cuantas horas antes. Entre ella y mi vecino me subieron al auto y corriendo a la guardia del Fernández. Estuve internado dos días en terapia intensiva, y siete más en sala común. No viniste a verme en todo ese tiempo, pero supe que habías estado rondando mi cuarto y preguntando por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que a partir de entonces te tuve más en cuenta. Sabía que andabas por ahí, así que empecé a cuidarme en las comidas para bajar la panza, me anoté en un gimnasio y para mi propia sorpresa fui con regularidad. Dejé el pucho y apenas me tomaba una copa de vino dos o tres veces por semana. En fin, esas cosas que uno empieza a hacer cuando siente que la juventud se le está yendo. Quería verme bien. Sabía que en algún momento iba a verte y no quería que me encontraras desarreglado. Lo se, la edad me puso coqueto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te demoraste, eh. Creí que ibas a estar acá mucho antes. Mis hijos crecieron y se fueron. Elena me dejó. Por primera vez en mucho tiempo estaba solo. Pero antes de mí anduviste con el Pollo y con Carlitos. Pude entenderlo. Ellos te resultaban mucho más atractivos que yo. Pero yo sabía que tarde o temprano ibas a venir a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que al final viniste. Sí, te estaba esperando. En realidad te deseaba. Más de una vez pensé en llamarte, pero no tuve los huevos necesarios. Hoy creo que ya estoy listo para irme con vos.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://photobucket.com/images/gotica" target="_blank"&gt;&lt;img style="width: 409px; height: 349px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-SwtRz3Ncw9M/TZY-jSwD3aI/AAAAAAAABSg/Kx98CGxQH1o/s1600/gotica%255B1%255D.jpg" alt="kato Pictures, Images and Photos" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Estás linda. Te imaginaba distinta. Ya sabés, la túnica negra y la guadaña. Así me gustás más.&lt;br /&gt;Disculpame que no te ofrezca nada de tomar. No me estoy sintiendo bien en estos días. Apenas si me puedo sentar en la cama. Vení, tirate un rato a mi lado. Estoy muy solo, ¿sabés? Me alegra que hayas venido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vení, acostate conmigo. Hagamos cucharita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy tan cansado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="353" height="132"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=f97babf" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-548424806932319795?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/548424806932319795/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/12/coqueteo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/548424806932319795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/548424806932319795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/12/coqueteo.html' title='Coqueteo'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-SwtRz3Ncw9M/TZY-jSwD3aI/AAAAAAAABSg/Kx98CGxQH1o/s72-c/gotica%255B1%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-5348870487486916372</id><published>2010-11-17T15:57:00.000-08:00</published><updated>2010-11-17T15:58:19.685-08:00</updated><title type='text'>La frente marchita</title><content type='html'>&lt;i&gt;(Ante todo y nobleza obliga, millones de gracias a la Galle Isabel Rubio por el asesoramiento idiomático y geocultural)&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="353" height="132"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=dfefb2b" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;El porro volvió hacia mí. Eran las cuatro de la tarde de un sábado de primavera. Habíamos dejado la cama tres horas antes pero para nosotros era como si hubiesen pasado minutos. Su mano me entregaba el pequeño pitillo de marihuana mientras su boca jugaba con la mía y el humo que salía de su nariz le daba un tinte de ensueño a la escena. Vernos desnudos en mi buhardilla casi sin muebles me hizo pensar en el Último Tango en París. Pero era Madrid, y muchos tangos nos quedaban por bailar juntos. &lt;br /&gt;-De chica mis viejos me llevaban a bañarme a la Costanera Sur. Ahora ya no se puede. &lt;br /&gt;-¿Y por qué no?&lt;br /&gt;-Porque el río está lleno de mugre. Buenos Aires nunca le dio mucha bola al río.&lt;br /&gt;-¿Y cómo es eso? Un río lleva el alma de una ciudad.&lt;br /&gt;-Será que el alma de Buenos Aires estará llena de mugre entonces. ¿Bailamos, gallego? -preguntó ella.&lt;br /&gt;-No me llames gallego, soy andaluz -repliqué. Sabía que no iba a obedecerme.&lt;br /&gt;-Sí, y yo soy de Paternal. Y nadie conoce a Argentinos Juniors por acá.&lt;br /&gt;-Mi pobre niña. El exilio te hace mal. Te puedo recomendar un buen colega.&lt;br /&gt;-No pretendas analizarme, Doctor Freud. Soy tan solo una humilde neurótica del otro lado del Atlántico.&lt;br /&gt;-Por supuesto. La más humilde.&lt;br /&gt;-La abanderada de los humildes.&lt;br /&gt;-No nos une el amor, sino el espanto -dije, a cuento de nada.&lt;br /&gt;-Será por eso que te quiero tanto -concluyó y rompió a reír.  Sonaba Richard Clayderman y volvimos a bailar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquellos eran los buenos tiempos. La había conocido unos meses antes en Barajas. Un avión acababa de escupirla en este país y una tormenta le daba la bienvenida a la Madre Patria. Ella venía desde Argentina casi con lo puesto y el frío de enero le recordó que ya no se encontraba en el Hemisferio Sur. Yo había ido a despedir a una novia que había decidido marcharse a Alemania  y su imagen tiritando frío sin saber adonde ir me enterneció. De modo que me acerqué a ella y le ofrecí mi ayuda.&lt;br /&gt;-Señorita, ¿espera a alguien? ¿Quiere que la lleve a algún lugar?&lt;br /&gt;-¿Y usted quién es? -contestó ella con recelo.&lt;br /&gt;-Nadie, pero me llamo Joaquín -le contesté-. La noto en problemas y siento que puede necesitar de mi ayuda. ¿Quiere que la lleve?&lt;br /&gt;Ella dudó. Lo normal hubiese sido que se largase, pero por el contrario me sonrió y aceptó mi ofrecimiento. Algo de desesperación tendría, y otro tanto de desamparo. Más tarde entendí que esa propuesta era todo lo que había para ella en la península.  Esa noche, al menos, fui un caballero. La  dejé en casa de un matrimonio de amigos argentinos y volví a la mía solo. Sabía que habría tiempo para llevarla conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://t0.gstatic.com/images?q=tbn:ewpE60URlXLugM:http://www.cosasdemadrid.es/images/el_rastro_de_madrid_.jpg&amp;amp;t=1" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://t0.gstatic.com/images?q=tbn:ewpE60URlXLugM:http://www.cosasdemadrid.es/images/el_rastro_de_madrid_.jpg&amp;amp;t=1" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Ella estuvo viviendo con mis amigos por un tiempo. Los primeros días permitió que la mantuvieran, como al pariente en apuros que en definitiva es cualquier compatriota exiliado. Pero a las dos semanas ella misma quiso hacer algo para cambiar esa situación y se puso a trabajar artesanías. Resultó que se las apañaba bien para confeccionar todo tipo de artesanías, baratijas en materiales baratos pero que en el Rastro podía vender a un precio razonable. Era un curro, en definitiva, y ella necesitaba currar. Yo comencé a ir a verla en su puesto, domingo tras domingo, como un ritual. Había sido su protector y no tardé en ser su amigo. Al poco ya era su amante. Y antes de que lo advirtiera ella era mi amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corrían finales de los '70 en el Viejo Continente. Nuestra historia de amor seguía su curso y yo me sentía feliz como nunca lo había sido. Algún tiempo después ya vivíamos juntos. Pero no tardé mucho en car en la cuenta de que yo nunca sería su gran amor. Caminábamos por la Calle Velazquez, no lejos del Parque del Retiro, cuando desde una ventana escuchamos salir música. Ya era tarde y volvíamos de tomar unas copas. Entonces a mis oídos llegaron esas palabras que no voy a olvidar. “Quizás porque no soy de la nobleza puedo nombrarte mi reina y princesa, y darte coronas de papel de cigarrillo”. Ella soltó mi brazo y corrió hacia la ventana. Vi las lágrimas correr por su rostro. Entonces comenzó a gritar: “¡Argentinos! ¡Argentinos!”. La puerta no tardó en abrirse y dos pares de brazos la recibieron abiertos. Esa extraña hermandad que provoca el exilio se manifestaba ante mí en todo su esplendor. Pero entonces comprendí que las sonrisas que yo podía sacarle no se comparaban con las que le arrebataba todo aquello que procediera del otro lado del mar, del otro lado del Río de la Plata. Esta era una pareja de adolescentes casi, que vinieron a casa de sus abuelos perseguidos por fuerzas que al parecer debería cuidarlos. Habían llegado dos días atrás. Entre lo poco que habían podido traer desde Buenos Aires tenían un regalo para los viejos que no dudaron en compartir con ella. Eran unas galletas con dulce de leche cubiertas de chocolate. “Alfajor Jorgito” decía en el paquete. Ella, mientras lo abría, lloraba. Comprendí en el momento que jamás llegaría a sentir eso por mí. Y no mucho después llegó el Mundial. Y me vi rodeado de cientos de Argentinos que gritaban y saltaban en las gradas del Nou Camp mientras el Campeón del Mundo caía ante Bélgica. A ella no le gustaba el fútbol, ni siquiera cuando Maradona fichó para el Barcelona, pero verse rodeada de compatriotas la hacía feliz como ninguna otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquella época la herida de Malvinas aún sangraba y el gobierno militar estaba pronto a su fracaso. Ella festejó la victoria de Alfonsín como si hubiera sido el título de fútbol que Argentina no pudo conquistar. Yo la festejé con ella, pero sólo porque en ese momento no alcancé a ver la realidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se iría. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía tuvimos unos meses más para nosotros, pero ya no era lo mismo. En el mismo momento en que se anunciaron las elecciones en Argentina ella comenzó a planear la vuelta. Luego de que Alfonsín llegó a la Presidencia empezó a moverse. El regreso estaba previsto para el verano del '84. Pero ya desde comienzos del otoño no pensaba en otra cosa. Ella sabía que yo no podía acompañarla. Pero la necesidad por su tierra era mayor. Yo podía ofrecerle todo el mar. Pero ella era un animal de río. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partió con destino a Buenos Aires un 16 de junio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La postal con una foto de bailarines de tango en Plaza Dorrego me llegó una semana después. Al principio me escribió con regularidad. Después, ya no tanta. La última me llegó en febrero de 1985. No tenía teléfono, no contestaba las mías. Un día, varios años después, me hice a la idea de que tendría que olvidarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://www.buenosairesargentina.ws/blog/wp-content/uploads/Argentina%20-%20Buenos%20Aires%20-%20Plaza%20de%20Mayo.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="216" src="http://www.buenosairesargentina.ws/blog/wp-content/uploads/Argentina%20-%20Buenos%20Aires%20-%20Plaza%20de%20Mayo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;El tiempo pasó. Un Congreso de Psicología me llevó a Buenos Aires para la época del Bicentenario de la Revolución de Mayo. El tiempo y la distancia no hacen bien a los recuerdos, pero las calles por las que caminaba parecían dibujadas por sus palabras. Sin embargo, cuando fui a su dirección en Avenida Boyacá, me encontré con un rascacielos que no debía de estar allí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí angustia. Caminé algunas manzanas y cogí un autobús. De alguna manera fui a parar a Plaza de Mayo. Y allí me rendí. Y caí de rodillas, y lloré, y grité su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces sí, por fin, la dejé ir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-5348870487486916372?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/5348870487486916372/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/11/la-frente-marchita.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/5348870487486916372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/5348870487486916372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/11/la-frente-marchita.html' title='La frente marchita'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-6234215072984652801</id><published>2010-11-13T14:21:00.001-08:00</published><updated>2010-11-13T15:02:27.157-08:00</updated><title type='text'>El Choripán Intermitente</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;span id="goog_1032245593"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="goog_1032245594"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Era una tarde de sábado en primavera. Andaba por Parque centenario, aprovechando el clima agradable de la hora de la siesta. El parque estaba lleno de gente que va de acá para allá, paseando y comprando por los puestos de la feria.  A eso de las tres me di cuenta de que me picaba el bagre. Todavía no había almorzado. &lt;br /&gt;En la feria del Parque Centenario se puede conseguir de todo. Ropa, juguetes, artículos de colección, libros, herramientas, artesanías, discos, lo que se te ocurra. Menos comida. Caminé bordeando Ángel Gallardo hasta Patricias Argentinas y cuando estaba frente al Hospital Naval me cansé y me mandé p’al medio del parque. Ese suele ser el costado más tranquilo, incluso en días de feria. Cuando hice unos cincuenta metros me encontré con un puesto de choripanes. Al principio me pareció que estaba vacío, unos segundos después vi a la mujer que atendía en su interior.&lt;br /&gt;Era un puesto de chapa, cerrado. Tenía una pequeña parrilla y una chimenea con tiraje. La mujer estaba metida adentro de la estructura. En el pequeño mostrador (si es que se puede llamar así) había un tarro con salsa criolla, otro con chimichurri y un tercero con algo que no podría definir pero que era puro ají molido. Me acerqué y le pedí un chori.&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_jewUFDrvSC8/TLSJwKfXryI/AAAAAAAABP0/HyfStVs4inU/s1600/choripanes.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/_jewUFDrvSC8/TLSJwKfXryI/AAAAAAAABP0/HyfStVs4inU/s320/choripanes.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;La mujer era amable, de edad indefinida, y llevaba puesto un delantal azul cubierto e grasa. El detalle del pañuelo en la cabeza es digno de mencionar, al menos no metía los pelos en la parrilla. No sé si hubiese aprobado una inspección de Bromatología. No lo creo, en realidad. &lt;br /&gt;-Los de la panadería me trajeron cualquier pan –me dijo-. No entienden que para choripanes se usan milonguitas. Y frescas. Tenés que cuidar esas cosas si querés que la gente vuelva. Lo importante es que la gente vuelva. ¿Criolla o chimi?&lt;br /&gt;Criolla, gracias. Le puso una generosa cantidad a mi chori y después agarró un rollo de cocina que estaba atrás de ella y quiso agarrar una servilleta, pero sacó cinco o seis. Con el chori en la mano las volvió a enrollar y cortó una sola. Envolvió el chori en ella y me lo dio.&lt;br /&gt;Hasta entonces jamás había probado un choripán tan rico como ese. Le di las gracias y me fui caminando hacia el lago mientras lo comía. Era grande, generoso, tenía el equilibrio justo entre sabor y picante y no chorreaba. En cuanto lo terminé supe que iba a volver.&lt;br /&gt;A la semana siguiente se me ocurrió volver a Parque Centenario. Paseé por los mismos puestos, caminé las mismas veredas y me crucé con la misma cantidad de gente. Y cuando se hizo la hora rumbeé p’al medio del parque a buscar mi choripán. No encontré el puesto de la señora. Lo que es peor, ni siquiera encontré el camino por el cual el puesto se hallaba. Era simplemente como si hubiesen extraído esa parte del Parque y la hubiesen reemplazado por pasto, árboles y esas cosas que se suelen encontrar en las plazas. Caminando llegué hasta Díaz Vélez donde termina Otamendi, y entre un puesto de vasos de colección y otro de arañas viejas había una parrillita tambor donde también hacían choripanes. Pero eran como cualquier otro que hubiese comido antes. No me sorprendían, ni por tamaño ni por calidad. Y el estado higiénico de la parrilla más valía ignorarlo o el chori me iba a patear el hígado peor todavía, si cabe. De la señora, ni rastros.&lt;br /&gt;Volví a ir varias veces a Parque Centenario esa primavera. En cada una de esas oportunidades busqué infructuosamente el puesto de choripanes de la señora de delantal y pañuelo en la cabeza. Al final me rendí, por supuesto. Imágine que habría muerto, o se había ganado la lotería y dejó de ganarse la vida vendiendo choripanes, o que simplemente se dio cuenta de que el puesto estaba en un lugar de mierda dentro del parque y se mandó mudar quién sabe a donde. Durante los años siguientes comí muchos choripanes en diversos lugares. En la cancha, en asados, en parrillas, hasta me fui a la Costanera Sur en busca del choripán perfecto. Era inútil. El choripán perfecto lo había probado en Parque Centenario aquella tarde y ahora incluso dudaba de si en realidad no lo habría soñado. &lt;br /&gt;Más o menos quince años después una tarde de miércoles (en todo sentido), en mitad del invierno, volví al Parque Centenario. Mi hijo mayor había muerto en el Naval y yo salí del Hospital a tomar aire. Mi hija se estaba ocupando del papelerío desagradable que rodea a cualquier muerte y yo podía permitirme huir de los cuervos para sufrir mi dolor en paz. Entonces lo vi. Estaba tal cual la primera vez, en el mismo camino perdido, con la misma parrilla y la misma chimenea. Podría jurar que hasta las manchas de grasa del delantal de la señora eran las mismas. Podría jurar que incluso las arrugas en su rostro no habían cambiado.&lt;br /&gt;-Buenas –le dije-. ¿Me da un chori?&lt;br /&gt;-Como no –me contestó-. ¿Criolla o chimi?&lt;br /&gt;-Criolla, gracias –elegí. Ella tomó un pan, lo cortó y lo puso en la parrila junto al chori abierto. Era una milonguita.&lt;br /&gt;-Hace mucho que no la veía. Una vez hace años le compré un chori. El mejor que probé en mi vida. Usté me dijo que usaba milonguitas porque con esas cosas se aseguraba que la gente volviera. Pero yo quise volver un montón de veces y jamás la volví a encontrar. &lt;br /&gt;-Yo siempre estuve acá, nunca me moví. Creo que me deben tener inventariada con el parque. Sin embargo, al parecer funcionó. Usté está acá. Volvió.&lt;br /&gt;Iba a replicarle algo, pero me di cuenta de que tenía razón. Tarde o temprano, estaba de vuelta. Así que decidí hacer algo de provecho con mi boca en vez de hablar boludeces y me dispuse a saborear el chori que ahora ella me entregaba, correctamente envuelto en una servilleta de rollo de cocina.&lt;br /&gt;Seguía siendo el mejor chori que probé en mi vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-6234215072984652801?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/6234215072984652801/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/11/el-choripan-intermitente.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/6234215072984652801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/6234215072984652801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/11/el-choripan-intermitente.html' title='El Choripán Intermitente'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jewUFDrvSC8/TLSJwKfXryI/AAAAAAAABP0/HyfStVs4inU/s72-c/choripanes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-6579938157821537451</id><published>2010-08-20T14:23:00.000-07:00</published><updated>2010-08-26T20:41:20.621-07:00</updated><title type='text'>Espejos</title><content type='html'>El 29 venía por Defensa y él corrió para alcanzarlo. A esa hora de la madrugada no viajaba nadie y podía elegir con tranquilidad. Se sentó en el primer asiento doble luego del espacio para discapacitados, del lado de la ventanilla. Cerró los ojos y apoyó la cabeza en la ventanilla. Dormitó unos minutos y abrió los ojos. Ya era momento de bajar. Se paró, caminó hasta la puerta y tocó el timbre.&lt;br /&gt;-Eh, ¿Qué hacés? –le preguntó el chofer.&lt;br /&gt;-Me bajo acá, flaco.&lt;br /&gt;-¿Y me pensás dejar el cochecito de regalo?&lt;br /&gt;Atado con los amarres de seguridad justo delante de donde él había estado sentado había un cochecito de bebé. Y en su interior un bebé durmiendo.&lt;br /&gt;-Ese bebé no es mío –se apuró a negar.&lt;br /&gt;-¿Me estás cargando, flaco? Subiste con el pibe en San Telmo. ¿Te pensabas que no me iba a dar cuenta?&lt;br /&gt;-Flaco, en serio, ese nene no es mío, yo subí solo.&lt;br /&gt;-Vamos a arreglar esto –dijo el chofer y paró el colectivo. Abrió la puerta delantera y se asomó.&lt;br /&gt;-&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Oficial!&lt;/span&gt; –escuchó él que gritaba desde el interior. Un policía se acercó hasta donde estaban ellos.&lt;br /&gt;-Buenas noches. ¿Qué pasa acá?&lt;br /&gt;-El señor subió con un bebé y ahora lo quiere dejar arriba de la unidad.&lt;br /&gt;-¿Eso es cierto?&lt;br /&gt;-Mire, oficial, ese bebé no es mío. No tengo idea de donde pudo haber salido.&lt;br /&gt;La siguiente escena lo encontró sentado en el interior de la comisaría, demorado junto al chofer y al bebé hasta que se esclareciera lo que realmente había pasado. Entonces llegó ella. Estaba en jogging y a cara lavada. Daba toda la impresión de que la habían arrebatado desde entre las sábanas. Apenas entró divisó el cochecito y fue corriendo hacia él.&lt;br /&gt;-¡Mi bebé! –dijo, y levantó el nene a upa. Recién entonces el angelito se despertó y le sonrió a la madre. Luego ella se volvió hacia donde estaba él.&lt;br /&gt;-¿Qué hacés, Walter? ¿Estás loco?&lt;br /&gt;Walter no entendía nada. Jamás había visto a esa mujer. Aunque si lo pensaba un poco…&lt;br /&gt;-¿Mariela? ¿Mariela Carbonell?&lt;br /&gt;Claro, para que fuese Mariela Carbonell tendría que haberse cambiado el color de pelo, se lo tendría que haber cortado bastante, subido unos cuantos kilos y envejecido un poco más de lo que se hubiera esperado en este tiempo. Pero sí, era Mariela Carbonell. Su primera novia, de la secundaria. ¿Qué habría sido de ella en todo este tiempo? ¿Y qué carajo hacía ahí?&lt;br /&gt;-Contestame, Walter. ¿Pensabas abandonar a nuestro bebé en el bondi?&lt;br /&gt;Walter se quedó mirándola con la boca abierta, incapacitado de decir palabra. Era todo como un mal sueño, eso no podía estar pasando. Hacía más de quince años que no sabía nada de Mariela, y durante todo ese tiempo él había llevado una tranquila y disipada vida de soltero.&lt;br /&gt;Por supuesto que una vez recompuesto intentó negar todo, pero resultó que Mariela había venido provista de un acta de matrimonio que declaraba que ellos dos eran marido y mujer desde hacía tres años, y una partida de nacimiento que decía que eran padres de la criatura, cuyo DNI Mariela tampoco se había olvidado de llevar encima.&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_jewUFDrvSC8/TG7zNdy0HMI/AAAAAAAABOQ/WYrEdXjt_Kg/s1600/Mefist%C3%B3felesteradoal.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5507606806982302914" src="http://2.bp.blogspot.com/_jewUFDrvSC8/TG7zNdy0HMI/AAAAAAAABOQ/WYrEdXjt_Kg/s320/Mefist%C3%B3felesteradoal.jpg" style="cursor: pointer; float: right; height: 320px; margin: 0pt 0pt 10px 10px; width: 273px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La tercera escena lo encontró a él internado en un neuropsiquiátrico, esperando por una entrevista con un perito que iba a evaluar su estado mental. El televisor estaba encendido en un canal de noticias. El informe daba cuenta de una cumbre de mandatarios americanos que se iba a realizar en el plazo de un mes en el World Trade Center. Por otro lado, se esperaba que para el próximo once de septiembre el presidente McCain inaugurara finalmente el nuevo edificio de la Casa Blanca, destruido luego del atentado de 2001. En cuanto al ámbito nacional, el presidente Macri había dado al ejército autorización para combatir en las calles contra la creciente ola de inseguridad que asolaba el país entero. Entonces vino un ordenanza y cambió de canal. En TNT daban Volver al Futuro, con Eric Stoltz y Christopher Lloyd.&lt;br /&gt;El perito lo llamó a su oficina.&lt;br /&gt;-Y bien, señor… ¿Suarez? Cuénteme su versión de la historia.&lt;br /&gt;-No sé, es una locura. Volvía a mi casa en colectivo del cine y aparece ese bebé y después esta mujer que dice que soy su marido. Encima veo la tele y dice que las Torres Gemelas están de pie y que Macri es presidente. ¿Qué falta? ¿Qué nunca hayan volado la AMIA? ¿Qué nunca se haya caído el vuelo Oceanic 815?&lt;br /&gt;El perito lo miró.&lt;br /&gt;-Mire, le voy a ser sincero. Ni siquiera se de lo que me está hablando. A la mutual israelita nunca le pasó nada y de ese vuelo que me dice no tengo idea. A mi me parece que usted tiene una confusión muy importante.&lt;br /&gt;Walter no abrió la boca. Estaba consternado, y a punto de abandonarse. El perito siguió haciéndole preguntas y al final diagnosticó que aparentemente lo suyo era un caso de amnesia selectiva, que había provocado que olvidara momentos trascendentales de su vida. Era, eso sí, un caso curioso, porque normalmente los recuerdos suprimidos tenían que ver con la actividad del hemisferio derecho, el de las emociones, mientras que en este caso también había información cultural que parecía haber sido suprimida o alterada. No podía ignorarse la posibilidad de daño cerebral. Aunque por supuesto, para verificar todo esto era necesario que Walter aceptara su condición y se prestase a los estudios clínicos que había que realizar.&lt;br /&gt;Walter se dio por vencido. No lograba entenderlo, no sentía que le faltasen recuerdos, simplemente los que tenía eran completamente distintos a la realidad que ahora le presentaban. Pero decidió someterse y dio su consentimiento para los estudios.&lt;br /&gt;Durante los siguientes tres años Walter fue reeducado, finalmente dejó atrás esos falsos recuerdos y estuvo listo para volver a vivir en sociedad. Mariela fue a buscarlo y cuando llegaron a la casa Agustín los estaba esperando recién llegado del jardín con la tía Nora. Todo había vuelto a la normalidad, como siempre debería haber sido.&lt;br /&gt;Con el tiempo las cosas fueron mejorando. Walter consiguió un buen trabajo y su situación económica mejoró. Cuando al fin pudo comprar el auto, y fundamentalmente cuando le renovaron el registro, supo que la pesadilla había terminado.&lt;br /&gt;Salió de su oficina como todos los días, dispuesto a pasar a buscar a su esposa y llevarla a un restaurante a celebrar su realidad. El plan era ir a cenar a San Isidro. Ya con ella en el asiento del acompañante subió por la Autopista Illia y se dejó llevar por el paisaje del Parque Menem que se dejaba ver a los costados. Todo un gran espacio verde con juegos, un lago, un hotel de primera categoría y un shopping. Entonces se dio cuenta de que no había ido al baño en horas y que necesitaba hacerlo. Al pasar por el peaje le pidió a Mariela que lo esperase, se bajó del auto y entró en el bañito público. Mientras orinaba sintió un extraño dolor de cabeza y la sensación de que no estaba todo bien.&lt;br /&gt;Entonces salió a la autopista y no encontró el auto ni a Mariela.&lt;br /&gt;En su lugar, los edificios de ladrillo de cuatro pisos de la Villa 31 lo saludaban.&lt;br /&gt;&lt;object style="background-image: url(&amp;quot;http://i4.ytimg.com/vi/7A4P9U2cuCI/hqdefault.jpg&amp;quot;);" height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/7A4P9U2cuCI?fs=1&amp;amp;hl=es_ES"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/7A4P9U2cuCI?fs=1&amp;amp;hl=es_ES" allowscriptaccess="never" allowfullscreen="true" wmode="transparent" type="application/x-shockwave-flash" height="344" width="425"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-6579938157821537451?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/6579938157821537451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/08/espejos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/6579938157821537451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/6579938157821537451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/08/espejos.html' title='Espejos'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_jewUFDrvSC8/TG7zNdy0HMI/AAAAAAAABOQ/WYrEdXjt_Kg/s72-c/Mefist%C3%B3felesteradoal.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-7388108666748778299</id><published>2010-06-16T10:42:00.000-07:00</published><updated>2010-06-16T10:52:11.071-07:00</updated><title type='text'>60 minutos más</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://agaudi.files.wordpress.com/2008/01/relojatras.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 280px; height: 280px;" src="http://agaudi.files.wordpress.com/2008/01/relojatras.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Sobre el tablero la ilustración iba tomando forma. El cierre de la edición dominical se le venía encima y él trabajaba contrarreloj con pluma, pincel y aerógrafo.&lt;br /&gt;Entonces sonó el teléfono.&lt;br /&gt;-Hola, mi amor, ¿Qué estabas haciendo?&lt;br /&gt;El reloj marcaba las once en punto de la noche.&lt;br /&gt;-Estoy terminando la ilustración para el diario de mañana, cielo.&lt;br /&gt;-Ah, ok. Yo acabo de llegar a la estación de tren. Te iba a decir que me pases a buscar, pero terminá con eso, nomás, que yo voy caminando.&lt;br /&gt;-¿Estás segura?&lt;br /&gt;-Pero sí, si son nada más que ocho cuadras y por avenida. No te preocupes que no me va a pasar nada. Nos vemos en un ratito. Besos.&lt;br /&gt;Él volvió a su tablero. Las líneas iban tomando cuerpo, volumen, profundidad y color. Un rato después el dibujo estaba listo. Sólo hacía falta mandarlo por mail al diario.&lt;br /&gt;Por cierto, ella ya debería haber llegado.&lt;br /&gt;No faltaba demasiado para medianoche.&lt;br /&gt;Sonó el timbre. ¿Habría perdido la llave? Él fue a abrir.&lt;br /&gt;En la puerta estaba ella con dos hombres. Eran jóvenes y parecían drogados. Uno de ellos la sostenía con una mano y con la otra le apoyaba una .22 en la yugular.&lt;br /&gt;-¡Pero qué casita, papá! –dijo el otro- Ves, es por eso que nunca di el cambio de domicilio. No sabés quién te puede aparecer por tu casa.&lt;br /&gt;El del arma la soltó a ella y la empujó contra él. El otro empezó a revisar los muebles.&lt;br /&gt;-Me juego que acá debés tener unas cuantas cosas que se pueden vender muy bien…&lt;br /&gt;-Llevate lo que quieras, pero déjanos en paz –dijo él.&lt;br /&gt;-Sí, esa es la idea en realidad. No nos gustan los testigos. Matalos, mudo. Medianoche es un buen horario para morirse, ¿no te parece?&lt;br /&gt;El mudo le disparó primero a ella. Él vio la sangre en su cabeza y su cuerpo que se desplomaba. Entonces miró al mudo y alcanzó a escuchar el disparo y ver el fogonazo y el proyectil que partía directo rumbo a sus ojos y los cerró para no ver.&lt;br /&gt;Entonces sonó el teléfono. No había señal de ella ni de los ladrones. Atendió.&lt;br /&gt;-Hola, mi amor, ¿Qué estabas haciendo?&lt;br /&gt;El reloj marcaba las once en punto de la noche. Sobre el tablero estaba su dibujo a medio terminar.&lt;br /&gt;-Nada, en realidad, cielo. ¿Ya llegaste a la estación?&lt;br /&gt;-Sí, estoy acá. ¿Me pasás a buscar?&lt;br /&gt;-Claro, en dos minutos estoy ahí.&lt;br /&gt;Él salió a la calle y miró para ambos lados. No entendía, pero tampoco quería encontrarse de nuevo con el mudo y su amigo. El auto estaba en la vereda. Sin perder tiempo él se subió y partió hacia la estación. Ella estaba ahí esperándolo.&lt;br /&gt;-¡Qué rápido hiciste!&lt;br /&gt;-Tenía ganas de verte.&lt;br /&gt;Ella subió al auto. Luego de hacer cien metros él vio parados en la vereda a los dos bandidos esperando una víctima. No serían ellos, esta vez. Para distenderse prendió la radio.&lt;br /&gt;-…y recuerden que a medianoche tendremos que atrasar los relojes una hora, y de esa manera recuperar esos sesenta minutos fatídicos que nos robaron en diciembre por el bendito horario de verano…&lt;br /&gt;Llegaron. Una vez en la seguridad de su hogar a él ya no le importó el dibujo, ni el diario, ni el cambio de hora ni la concha del pato. Lo único importante es que ella estaba con vida, y con él. Comenzó a besarla, primero con cariño, luego con amor, finalmente con pasión.&lt;br /&gt;-Mmm querido, ¡cómo estamos!&lt;br /&gt;Hicieron el amor en la sala. Se arrancaron la ropa desprolijamente y se tumbaron en el sofá. Se dieron placer de diversas maneras durante más de media hora, hasta acabar juntos en un común estallido.&lt;br /&gt;-Bueno, se ve que te sentías solito –dijo ella-. Prendeme un cigarrillo. Voy al baño.&lt;br /&gt;Él tomó el atado de Camel y el encendedor y prendió uno para cada uno. Le dio una seca al suyo, tiró la cabeza hacia atrás y exhaló el humo con satisfacción.&lt;br /&gt;Entonces sonó el teléfono.&lt;br /&gt;-Hola, mi amor, ¿Qué estabas haciendo?&lt;br /&gt;El reloj marcaba las once en punto de la noche.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-7388108666748778299?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/7388108666748778299/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/06/60-minutos-mas.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/7388108666748778299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/7388108666748778299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/06/60-minutos-mas.html' title='60 minutos más'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-8744431767311310590</id><published>2010-06-08T14:57:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T15:10:06.125-07:00</updated><title type='text'>Little Love Story</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right; font-style: italic;"&gt;A los Egresados 1987 del Tomás Guido&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Ella entró al aula. Tenía ocho años y era su primer día de clase en  tercer grado, su primer día en su nueva escuela. Él la miró e hizo un chiste estúpido cuando la Señorita Clara dijo su nombre. Ella también lo miró. Ninguno de los dos entendió demasiado, porque a los ocho años en esa época las nenas no andaban con los varones, pero se habían mirado, y los dos sintieron que algo pasó.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_lDp84rz-i_4/R8cErVdo3PI/AAAAAAAAAsw/IfTwgbSkJQM/s400/amor21.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 272px; height: 244px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_lDp84rz-i_4/R8cErVdo3PI/AAAAAAAAAsw/IfTwgbSkJQM/s400/amor21.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Fue pasando el tiempo. Ella se fue haciendo popular entre las chicas del grado. Él no, pero ya estaba acostumbrado. No tenían mucha relación entre ellos, pero siempre se cruzaban. Por alguna boludez o por lo que fuera, siempre estaban chocándose o algo así.  Él se fue dando cuenta. Empezó a madurar dentro de él algo que estaba seguro se trataba del amor. Tenía once años ya cuando decidió que era tiempo de hacérselo saber. Sin embargo, no  tuvo valor para enfrentarla cara a cara. Escribió una carta, la más romántica y sentida que jamás pudo haber escrito. Se la dejó en el pupitre en el primer recreo. Antes de que el recreo terminara ya estaban leyéndola todos sus compañeros y compañeras. La vergüenza lo embargó. Ella la abrió delante de los demás sin imaginarse lo que era, y después se arrepintió, pero ya era tarde. Después, lo único que atinó a hacer fue sumarse a las burlas de sus compañeros.&lt;br /&gt;La historia continuó. En principio ambos fingieron que era una joda, aunque bien sabían que no lo era. Él, vía nota manuscrita, la citó para esa tarde en el Parque Ameghino. Ella, por supuesto, no fue. Comenzó un intercambio de notas en horario de clases que ninguno sabía bien a qué iba, eran simples agresiones sin fundamento, pero al menos estaban en contacto, y eso era lo que importaba. Esto duró hasta que la profesora de dibujo interceptó una y cortó este medio de comunicación. Él pensó que ya fue, que había sido muy bonito pero hasta ahí había llegado. Unos días después recibió una nota de manos del Negro Maidana, alguien que no se podía considerar exactamente como digno de confianza. La nota estaba escrita en rojo y llevaba la firma de ella, aunque no podía asegurar que fuera su letra. Allí decía que ella quería verlo en la puerta de la escuela a a salida, y que estaba todo bien. Él dudó, no le parecía posible que ella hubiera escrito esa nota. A la salida se quedó a treinta metros de la puerta de la escuela, y vio que ella estaba parada como esperando a alguien. No se animó a preguntarle, y perdió la oportunidad.&lt;br /&gt;Sexto grado terminó, y él comenzó séptimo decidido a sacársela de la cabeza. Buscó entre las más lindas de las chicas que se incorporaban al grado y derivó hacia ellas su atracción, pero en el fondo sabía que era mentira y que la única mujer que le había gustado en toda su corta e inexperta vida estaba sentada en la segunda fila de la tercera hilera de pupitres del aula. Hubo un par de contactos a lo largo del año, pero existía un acuerdo tácito de que nada nunca había pasado, y ambos lo mantuvieron. Pasó el viaje de egresados, pasó el final de las clases, y la noche de la fiesta de despedida, cuando la mayoría de los compañeros de tantos años se verían por última vez, los pibes se sentaron en la esquina y mantuvieron una larga y última charla sobre cosas que jamás habían dicho.&lt;br /&gt;-Ella es la más linda –dijo Martín. –Ella y Jessica. Las demás son el resto.&lt;br /&gt;-Es cierto, ella y Jessica son las más lindas –apoyo él, que pensaba que Jessica era linda pero ella lo era mucho más, y si no lo dijo era porque los hechos del año anterior aún eran muy recientes, y no quería traerlos a cuento.&lt;br /&gt;El azar, o quizás el destino hizo que cuando la fiesta se fue apagando y todos se fueron a su casa, los últimos que quedaron allí fueron él, ella y Martín. Ella esperaba que fueran en auto a buscarla, y ellos le hacían la gamba. El tema de la más linda del grado volvió a salir a la luz, y los dos varones afirmaron que era Jessica. Nada más pasó, y cuando llegó el coche ella se despidió con un beso para cada uno. Él notó que nunca antes le había dado un beso.&lt;br /&gt;Las cosas que no se resuelven cuando hay que hacerlo tienden a convertirse en un tormento. Eso lo descubrió él esa misma noche, y las siguientes cuando el recuerdo de ese beso y las incontables oportunidades perdidas le empezó a rondar por la cabeza. Todo el tiempo. No tenía con quien compartir lo que le pasaba, o de quien recibir consejos. Sabía donde vivía ella, y conseguir su teléfono no sería problema, pero no se animaba a llamarla. Creía verla en todos lados, y una vez hasta se la cruzó en un colectivo 25 volviendo de Flores, pero no atinó a hacer nada más que saludarla con la mano. Los años pasaron, y su obsesión se calmó, pero el recuerdo de ella siempre quedaba.&lt;br /&gt;Al cumplir los 22 años, él decidió por fin terminar con esa historia de una buena vez. Tenía su teléfono, pero no se podía comunicar. Fue hasta su casa, pero no la pudo encontrar. Aunque no le gustaba la idea, sólo tenía una forma de comunicarse con ella, la misma que había utilizado hacía once años. Le escribió una carta. Por supuesto que no era tan explosiva ni tan exagerada como la primera, pero para compensar era, aunque simple y moderada, mucho más sincera. No tuvo respuesta. Sólo recibió un llamado en su teléfono, pero nadie contestó cuando él atendió. Para él fue el fin de una etapa. Y como todo fin, dio paso a un nuevo comienzo.&lt;br /&gt;Ella recibió la carta. La tomó de sorpresa, en realidad. Más de una vez había pensado en él, y mas de una vez, hacía años, había atendido llamados sin respuesta en el teléfono. Pero ahora estaba en pareja, y bien, y recibir la carta le movió el piso, y no supo qué hacer. Sin entender  por qué, marcó el número que estaba escrito al final del papel. Y cuando escuchó su voz cortó. Había hecho lo mismo que tanto le fastidiaba. Y había comprendido por qué se lo habían hecho a ella.&lt;br /&gt;Pero su relación no duró. Al año siguiente volvió a estar sola, y en medio de esa depresión normal que sigue al final de un amor encontró la cajita donde guardaba todas las cartas y las notas que había recibido desde doce años atrás. ¿Por qué no? se preguntó, y volvió a marcar el número que ya una vez había marcado.&lt;br /&gt;-Hola –contestó una voz.&lt;br /&gt;-Hola –dijo ella.- ¿sos vos? Soy yo&lt;br /&gt;-Hola –siguió él. La voz se oía turbada. –Qué milagro. No puedo creer que seas vos.&lt;br /&gt;-En realidad yo tampoco. ¿Qué tal si nos encontramos y charlamos un rato sobre todo lo que pasó durante estos años?&lt;br /&gt;-Ehh... bárbaro. Cuando quieras. Supongo que tengo unas cuantas cosas para contarte.&lt;br /&gt;-¿Te parece si  te llamo en la semana y arreglamos bien?&lt;br /&gt;-Cuando quieras te dije. Pasó mucho agua bajo el puente, pero me gustaría verte.&lt;br /&gt;-Bueno, te llamo entonces. Un beso.&lt;br /&gt;-Chau.&lt;br /&gt;La conversación le cambió el dia. Fue a trabajar con otro humor, fue a estudiar con otro humor, la vida se le hizo un poco más liviana. Dos días después lo volvió a llamar. Esta vez atendió una voz de mujer. Ella preguntó por él.&lt;br /&gt;-No, mirá –contestó la voz-, él no volvió del trabajo todavía. ¿Querés que le diga algo?&lt;br /&gt;-Sólo que lo llamé. ¿Usted es la mamá?&lt;br /&gt;-No...-la voz dudó- soy la esposa.&lt;br /&gt;-Gracias.&lt;br /&gt;El mundo se le vino encima. Todo lo bien que se había sentido después de hablar con él ahora se le había dado vuelta. Al poco tiempo recibió una nueva carta donde él le explicaba que en ese año él se enamoró y se casó, que ya no podía esperarla, que lo lamentaba por lo que pudo haber sido, pero que ya no sería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca se volvieron a ver, hablar o escribir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-8744431767311310590?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/8744431767311310590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/06/little-love-story.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/8744431767311310590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/8744431767311310590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/06/little-love-story.html' title='Little Love Story'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_lDp84rz-i_4/R8cErVdo3PI/AAAAAAAAAsw/IfTwgbSkJQM/s72-c/amor21.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-2351774742985463089</id><published>2010-06-04T10:35:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:43:33.022-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Siempre hay uno más</title><content type='html'>El tipo estaba hablando muy tranquilo por celular en el tren. Estaba sentado del lado de la ventanilla, la cual estaba abierta de par en par. Mientras hablaba se reía despreocupado. Toda su postura era una invitación a robarle. El celular era aparentemente un modelo bastante nuevo. Por el tamaño parecía uno de esos con pantalla táctil. En el dorso se veía una lente de tamaño considerable, así que debía tener una buena cámara también. En Once podía llegar a sacar unos cien mangos por el con un poco de suerte y bastante chamuyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él se acercó con aire casual a la ventanilla. No tenía que levantar sospechas ni ponerlo sobre aviso, pero disponía de muy poco tiempo para hacer lo que tenía que hacer. El plan era sencillo. Se acercaría a un metro del tipo del celular, esperaría que se cerraran las puertas y entonces en un movimiento rápido se lo arrebataría de la mano y saldría corriendo. No era la primera vez que lo hacía. A veces salía bien, y a veces las víctimas lograban meter la mano a tiempo. Era parte del juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonó el silbato del guarda. Showtime.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez algo salió mal. Él alcanzó a manotear el celular, pero el tipo fue más rápido. No, no sacó el celular a tiempo. En lugar de eso, con la otra mano lo sujetó de la muñeca. Y no lo soltó.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.elsindical.com.ar/notas/var/www/html/notas/wp-content/uploads/2009/09/tren-TBA.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 283px; height: 229px;" src="http://www.elsindical.com.ar/notas/var/www/html/notas/wp-content/uploads/2009/09/tren-TBA.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él quiso zafarse, pero el del celular no lo dejaba. El tren arrancó. Esa mano que aferraba la suya era como una pinza de fuerza. “¡Soltame!” le decía. “¿Qué hacés? ¡Soltame!” El tipo no contestaba, solamente lo miraba fijo a los ojos. Con la otra mano el trató de soltarse, incluso le tiró un puñetazo, pero la izquierda es boba. Mientras tanto el tren avanzaba por el andén cada vez a mayor velocidad. En cuanto se dio cuenta estaba corriendo junto a él. El tipo del celular seguía mirándolo fijo. El final del andén se venía encima, y con él la reja que daba el corte a la plataforma de un metro y medio de altura por la que estaba corriendo. Justo antes de llevársela puesta, el del celular lo soltó y le dijo unas palabras. Antes de poder procesarlas la reja lo golpeó con fuerza y lo empujó hacia la formación en marcha. Él cayó en el espacio entre vagones. Impávido, vio cómo las ruedas destrozaban sus piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún en estado de shock, mientras los paramédicos lo subían a la ambulancia, resonaban en su cabeza una y otra vez las palabras de su verdugo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre hay uno más loco que vos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-2351774742985463089?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/2351774742985463089/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/06/siempre-hay-uno-mas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/2351774742985463089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/2351774742985463089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/06/siempre-hay-uno-mas.html' title='Siempre hay uno más'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-567084313017215068</id><published>2010-05-10T15:58:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:43:33.022-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>La vuelta a casa</title><content type='html'>Fabián salió del trabajo algo más tarde de lo habitual. Tomó el subte a Constitución y se enfrentó al mar de gente que pugnaba por sacar un boleto. “El mes que viene saco el abono” se propuso con sinceridad. La cola tenía no menos de quince metros de longitud, y otros tantos minutos de espera. Sumado a la espera por la partida del tren (nunca el primero, aunque apretado viajaría igual), las conclusiones eran inapelables: Llegaría a casa de noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuarenta minutos después Fabián se bajaba en la estación de Gerli. El agotamiento del viernes pesaba sobre su cuerpo y lo único que quería era llegar a su casa y quitarse los zapatos. Para esa hora era muy probable que Verónica tuviese la cena lista. Con un poquito de suerte iba a tener tiempo de jugar un rato con Kevin antes de mandarlo a la cama. Está tan grande, ya quiere empezar a hablar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fabián cruzó el puente y dobló por Lacarra hasta Caxaraville. Había hecho una cuadra cuando se cortó la luz. Dejó escapar una puteada. Todavía faltaban tres cuadras y no quería hacerlas en la oscuridad. De todos modos ya no había alternativa, así que simplemente continuó con su camino. Fue entonces cuando la sombra envuelta en una bolsa de consorcio saltó desde el umbral de una puerta. Fabián tardó unos segundos en comprender que lo que acababa de hundirse en su hígado era la hoja de una cuchilla. El filo miraba hacia arriba, el atacante sujetó el cabo con fuerza y lo levantó de manera de rasgar más la carne para permitir la entrada de aire y la salida de la sangre. Fabián mantuvo la conciencia apenas lo suficiente para darse cuenta de que ya no llegaría a casa, y luego cayó al suelo con todo el peso de su cuerpo. La sombra se arrodilló a su lado y lo miró. La oscuridad reinaba en ese rincón del Gran Buenos Aires. El asesino tomó la cuchilla aún caliente y la apoyó sobre el cuello de Fabián. Con una bolsa más pequeña cubrió la zona para evitar salpicarse y comenzó a cortar la garganta. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.libertaddigital.tv/img/Silueta-asesino.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; width: 261px; float: right; height: 258px; cursor: pointer;" alt="" src="http://www.libertaddigital.tv/img/Silueta-asesino.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Le costó más de lo que esperaba, en realidad su intención era decapitarlo. Finalmente lo logró, luego de un gran esfuerzo. La carne era algo fácil, pero el cartílago y el hueso se pusieron más difíciles. Luego con la propia ropa del muerto limpió la cuchilla. Hizo un corte en la bolsa de consorcio que lo cubría y se la quitó con cuidado de no mancharse. En una tercera bolsa puso las otras dos y luego de mirar a Fabián por última vez se alejó por Elizalde rumbo a Camino General Belgrano. Allí subió a su auto y se dirigió a cruzar el puente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre Hipólito Yrigoyen había luz, de modo que manejó tranquilamente hasta Larroque y allí dobló a la derecha. Guardó su auto en la cochera y entró a su casa como cualquier otro día. Luego de quitarse el abrigo puso las bolsas de polietileno en una caja de cartón y la metió al microondas. Entonces tomó la cuchilla y, luego de lavarla bien con puloi y detergente, la dejó sobre la mesada de la cocina. Se puso a pensar en el titular del diario de mañana, “Crimen Mafioso en Gerli”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se rió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras sacaba de la heladera una prepizza, queso, salsa y tomates se puso a pensar en aquel programa de TV visto hace años, en el que Lito Cruz decía que el único crimen perfecto era aquel en que el asesino no sabía nada de la víctima ni tenía ningún motivo para matarlo. Un crimen al azar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego con la cuchilla empezó a cortar el tomate en rodajas mientras trataba de recordar ese tema de Los Beatles que había inspirado a Charles Manson.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-567084313017215068?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/567084313017215068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/09/la-vuelta-casa.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/567084313017215068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/567084313017215068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/09/la-vuelta-casa.html' title='La vuelta a casa'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-6204935690880541214</id><published>2010-04-29T15:37:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:43:33.022-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Último Adiós</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.indigoarts.com/gallery_art/f.morales_velorio.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 500px; height: 435px;" src="http://www.indigoarts.com/gallery_art/f.morales_velorio.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="postcontent"&gt;   &lt;p&gt;El teléfono sonó a las diez de la mañana del domingo. Era Cristian.&lt;br /&gt;-¿Qué pasa Caco?&lt;br /&gt;- Es Aldo. ¿Te acordás de que se fue a vivir a Rauch?&lt;br /&gt;-Sí, algo me había enterado.&lt;br /&gt;-Bueno, me llamó Pato, la hermana. Me dijo que en los últimos meses andaba bastante deprimido. Parece que anoche se bajó un blister de Rivotril. Lo encontraron muerto hace un par de horas en su pieza.&lt;br /&gt;Me quedé mudo. No esperaba esa noticia.&lt;br /&gt;-Mirá –continuó Cristian. Yo sé que vos y él tuvieron sus problemas, pero me pareció que considerando lo vivido juntos, y ya que tenés auto, se merece que vayamos a despedirlo. Era nuestro amigo, che.&lt;br /&gt;Estaba por decirle algo, pero me dí cuenta de que tenía razón. Aldo se lo merecía.&lt;br /&gt;-¿Lo velan a cajón abierto? –pregunté.&lt;br /&gt;-Supongo que sí…&lt;br /&gt;-No voy a salir a la ruta con la panza vacía. Venite que almorzamos algo y salimos para Rauch.&lt;br /&gt;Después de cortar con él me fui al chino de la otra cuadra. Compré una lata de lentejas y otra de salsa portuguesa. Sé que no es lo ideal, pero no quería perder tiempo cocinando. También llevé chorizo colorado, panceta y una papa. Preparé un buen guiso y cuando Cristian llegó a casa ya estaba listo para comer. Cuando terminamos agarré la llave del auto y me preparé para salir.&lt;br /&gt;-¿Ya? –preguntó Caco- Todavía ni bajamos la comida.&lt;br /&gt;-La bajás en el viaje –le dije-. No quiero perder tiempo para eso.&lt;br /&gt;Salimos por la Richieri y de ahí por Cañuelas a la Ruta 3 y después la 30. Llevé el milqui a 120, lo máximo que da con gas. Viajamos en silencio. Para la tarde estábamos en Rauch. Caco buscó la dirección del velatorio y ahí fuimos. Al entrar vimos a Pato. Caco fue directo a saludarla. Yo, al cajón. Allí estaba Aldo, maquillado, inmaculado, parecía haber encontrado la paz que en vida no tuvo. No lo pensé demasiado y me metí los dedos en la garganta hasta tocar la campanilla. Vomité sobre su cuerpo el guiso que con tanto ahínco había preparado.&lt;br /&gt;-Al fin hiciste algo bueno en tu vida, hijo de puta –le dije al cuerpo inerte del garca-. Tomá, llevate mis lentejas de recuerdo.&lt;br /&gt;Después me dí vuelta ante la mirada atónita de todos los presentes. Entonces me dirigí a Pato.&lt;br /&gt;-¿Qué hacés Pato, todo bien? Disculpá que no pueda quedarme a charlar pero hoy juega Huracán y no me quiero perder Fútbol de Primera. –Y luego a Caco:-¿Vamos, Cristian? Voy poniendo en marcha el auto.&lt;br /&gt;Ahora sí, me sentía mucho más liviano.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;em&gt;(Con cariño para &lt;a href="http://antesquecainantesqueabel.blogspot.com/" title="http://blogs.clarin.com/usuarios/antesquecain-antesqueabel" id="link_0"&gt;Antes que Caín, Antes que Abel&lt;/a&gt; )&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-6204935690880541214?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/6204935690880541214/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/09/ultimo-adios.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/6204935690880541214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/6204935690880541214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/09/ultimo-adios.html' title='Último Adiós'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-1362054874681618279</id><published>2010-04-20T17:24:00.000-07:00</published><updated>2011-06-18T14:25:43.034-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sobremesa'/><title type='text'>Propuesta al gobierno de turno</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;Para todo el territorio de la República Argentina.&lt;br /&gt;Desde que tengo memoria cada gobierno acusa al anterior de haberle dejado una “pesada herencia”.&lt;br /&gt;Acaso la más pesada de todas sea la que nos ha quedado por ser hijos de españoles. Precisamente, lo que más nos pesa es el peso.&lt;br /&gt;¿A quién se le ocurre denominar “peso” a su moneda? ¿No resulta evidente que batallar permanentemente en pos del peso es lo que ha encorvado nuestras espaldas?&lt;br /&gt;Entonces, dado que por él hay que sostener la sartén, y que incansablemente buscamos ese que nos haga morfar, propongo modestamente desde esta humilde tribuna que el peso sea derrocado por el omnipresente mango.&lt;br /&gt;Porque seamos sinceros, cuando uno consigue manejar unos cuantos mangos se siente mucho más aliviado que si se llena de pesos.&lt;br /&gt;Pero no es sólo por la denominación de nuestra moneda por donde debe pasar el cambio. Se hace preciso un cambio de sistema más que de modelo. Es por eso que eliminaremos el sistema decimal de la economía argentina. Basta de centavos. A partir de ahora la centésima parte de un mango se llamará “guita”. Nunca más cinco para el peso. Ahora gastaremos en un paquete de puchos cinco mangos con cincuenta guitas, como siempre debería haber sido.&lt;br /&gt;Y del mismo modo hacia arriba. Diez mangos seguirán siendo diez mangos, pero la centena cobrará denominación propia, y así nos encontraremos ante el nacimiento de la Gamba. Cien mangos serán una Gamba, del mismo modo que mil mangos serán una Luca y un millón de mangos se convertirán en un Palo.&lt;br /&gt;De esa manera, mezclando el lenguaje coloquial con el formal, de una vez por todas lograremos tomarnos nuestra economía en serio.&lt;a href="http://nl1.cetrine.net/tk4/photofunia/1271808000/1/34/4d65546d-360b-4909-ac93-58b778db9b63_cgp.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" src="http://nl1.cetrine.net/tk4/photofunia/1271808000/1/34/4d65546d-360b-4909-ac93-58b778db9b63_cgp.jpg" style="cursor: pointer; float: right; height: 315px; margin: 0pt 0pt 10px 10px; width: 359px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ya dejaremos de utilizar cifras exorbitantes de las que se pierde la real dimensión. Cuando nos pregunten cuanto nos costó el auto, ya no diremos que lo pagamos treinta y cinco mil quinientos pesos. En cambio podremos decir que han sido treinta y cinco lucas con cinco gambas y ahí diremos “carajo que salió carito” o “carajo que lo pagaste barato”, dependiendo de que el auto en cuestión sea un 306 modelo ’99 o un C3 2007.&lt;br /&gt;Anexo quiero proponer el diseño de billete para cada valor.&lt;br /&gt;Para un mango: Billete verde con detalle sobre el asa de un jarro de aluminio.&lt;br /&gt;Para una gamba: Billete rojo con detalle sobre una de las piernas de una vedette de moda (verbigracia, Evangelina Anderson).&lt;br /&gt;Billete de dos gambas: Color Rosa. Plano sobre las piernas de la estrella del momento (verbigracia, Florencia de la V)&lt;br /&gt;Billete de una luca: Color gris. Retrato del líder de Sumo en primer plano con la bocha afeitada y anteojos negros.&lt;br /&gt;Billete de un palo: En el potencial caso de ser necesaria una divisa de tan alta denominación propongo que el color preponderante sea el violeta, y que la figura que lo ilustre sea el viejo y querido Ancho de Bastos.&lt;br /&gt;Desde ya espero que mi propuesta sea aceptada y puesta en práctica a la brevedad.&lt;br /&gt;Muchas gracias.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-1362054874681618279?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/1362054874681618279/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/04/propuesta-al-gobierno-de-turno.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/1362054874681618279'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/1362054874681618279'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/04/propuesta-al-gobierno-de-turno.html' title='Propuesta al gobierno de turno'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-8523183564672171016</id><published>2010-04-15T17:20:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:44:41.284-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Sangre Nueva</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.dogguie.com/wp-content/uploads/2009/04/follada-cristal.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_1tuFRR-F61M/S0XSekgrSjI/AAAAAAAABv8/UjqKKgFCxrs/s400/SuperSexyVampire.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La edad trae experiencia. Y a mí experiencia me sobra.&lt;br /&gt;La invité a pasar a mi piso. En general trato de ir a un lugar neutro, pero cuando la persona me interesa la llevo a mi casa. Casi siempre son mujeres, pero cuando uno ha tenido tanto a veces se hastía y quiere probar otra sangre. Aunque no hay como el sabor de una tierna mujer en su plenitud. De manera que la hice pasar y la invité a ponerse cómoda. Luego le serví un trago y clavé en sus ojos esta mirada irresistible con la que he sido dotado. Nadie ha logrado mantener sus defensas ante mi mirada. Entonces, sólo fue cuestión de disfrutar lo que ya había obtenido. Ella, juguetona, se dejó quitar la ropa. Yo observé su piel de satén, sus piernas de atleta, su culo de gimnasta y su vientre de odalisca. Con ganas tomé entre mis manos sus pechos firmes y duros como dos manzanas deliciosas, e igualmente dulces. Ella se dejaba hacer hasta que en un momento tomó la iniciativa y comenzó a lamer mi pija con ternura primero, luego con deseo, hasta engullirla con pasión desenfrenada una y otra vez. Yo me dejaba placentero, conciente del postre que me esperaba al final. Seguíamos aún en el living, de manera que la llevé hasta el ventanal y allí, contra el vidrio frío que gobernaba desde el piso 21 a esa Buenos Aires invernal, y despojados ambos de la prisión de nuestras ropas, comencé a disfrutar sobre ella de mis sentidos. Primero el tacto. Recorrí con la yema de mis dedos su cuerpo de una perfección difícil de encontrar. Me dejé deslizar por su cuello como un presagio, por sus hombros, me tenté con las rojas frutillas de sus pezones rebosantes de vida, sentí el calor y el color que dormían en la cara interior de sus muslos. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_jewUFDrvSC8/S8eynuB3QVI/AAAAAAAABNA/-vdBuZWXd84/s1600/follada-cristal%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 0px 10px 10px; width: 320px; float: right; height: 250px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5460529468650504530" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_jewUFDrvSC8/S8eynuB3QVI/AAAAAAAABNA/-vdBuZWXd84/s320/follada-cristal%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Luego era el turno del olfato. Gocé de su aroma a Channel, pero mucho más de ese otro a mujer joven y fresca que yacía por debajo en su boca, en su vientre, en su sexo. Y en ese sexo comencé a deleitarme con su sabor, con ese dejo salado que me abordaba desde su flujo, con esas gotas de éxtasis que penetraban por mi lengua mientras ella me daba la espalda apoyada contra el vidrio que aplastaba sus pechos y le daba a toda la ciudad el maravilloso espectáculo de su desnudez. Entonces, cuando el momento fue el indicado, me puse de pie y la tomé de las caderas. Con sus manos apoyadas en el blindex penetré con mi potencia en su carne tierna y generosa, rebosante en jugo de mujer que me esperaba. Y con un lento y prolongado vaivén la llevé hasta un exquisito orgasmo del que los dos disfrutamos al unísono.&lt;br /&gt;Y aún tras ella, con los cuerpos recuperándose del placer, me acerqué hasta su cuello y hundí mis colmillos en su yugular. Su esencia comenzó a manar en finos chorros escarlata, y mi boca la bebió gota a gota. Los científicos jamás comprenderán cuanta diferencia hay en el sabor de la sangre antes y después de un orgasmo. Poco a poco esa vida que sentía hervir en su interior la fue abandonando, hasta que saciado mi apetito, y antes de que partiera hacia donde ya no la podría rescatar, abrí un tajo con mi uña en una de mis venas y la convidé a beber de ella. Entonces recuperó el color y la vitalidad. Acababa de morir, es cierto, pero también acababa de nacer a una nueva y larga vida junto a mí. Había sido elegida.&lt;br /&gt;No es común que nos reproduzcamos. Si lo hiciéramos inundaríamos la tierra y pronto nos quedaríamos sin comida. Por eso cada tanto elegimos a una de nuestras víctimas entre todas para que nos acompañe. Hace dieciocho años elegí por última vez, y mi compañera resultó una de las mejores que he tenido en estos siete siglos de existencia. Pero ya es hora de que haga su propio nido, y lo sabe. Hace varios meses que estoy eligiendo una nueva hembra para que esté a mi lado, de entre muchas candidatas que fui encontrando en Internet. A veces la tecnología puede ser una ayuda inestimable.&lt;br /&gt;Ella no está esta noche en casa. Nunca está cuando salgo de cacería. Cuando vuelva le presentaré a la nueva integrante de la familia. Ahora corro las cortinas, pronto llegará ese amanecer que nunca más volveremos a ver. Es hora de descansar.&lt;br /&gt;Mañana la eternidad te espera. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-8523183564672171016?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/8523183564672171016/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/04/la-edad-trae-experiencia.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/8523183564672171016'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/8523183564672171016'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/04/la-edad-trae-experiencia.html' title='Sangre Nueva'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_jewUFDrvSC8/S8eynuB3QVI/AAAAAAAABNA/-vdBuZWXd84/s72-c/follada-cristal%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-6722621235892805425</id><published>2010-04-07T08:26:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T15:06:00.000-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Un día de laburo</title><content type='html'>Ella lo esperaba a mediodía en el bar de 9 y 59. Llevaba el cabello recogido con un pañuelo y anteojos oscuros, de los grandes. Él la pasó a buscar en su Mègane Black, completamente negro, vidrios polarizados, seis velocidades. Se saludaron casi tímidamente con un pico y luego tomaron 60 para salir por 13 con rumbo a Camino Centenario. Antes de llegar a City Bell entraron a un hotel. La discreción y el confort eran los denominadores del lugar. La ventanilla del cajero estaba polarizada también, todo el contacto era automatizado y se comunicaban a través de micrófono y parlantes. En ningún momento tomaron contacto con la persona dentro de la cabina. La cochera era individual y tenía un portón para ocultarlos de miradas indiscretas. El lugar entero estaba diseñado para la trampa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cochera tenía una escalera que daba a la habitación. Allí se encontraron directamente con la bañera para hidromasaje, redonda, imponente. Más al costado encontraron la gigantesca cama, el televisor de LCD, el frigobar. Ella se quitó el abrigo, los anteojos y se soltó el cabello. Ambos rieron y fueron desvistiéndose, mutuamente y sin prisas. Él se sentó en el borde de la cama y ella comenzó a practicarle sexo oral. A él lo volvía loco cómo lo hacía. Pero esta vez ella quiso intentar algo nuevo. Arrodillada en el suelo, colocó las piernas de él sobre sus hombros para levantar un poco las nalgas y comenzó a acariciarle el perineo. Él, con cierto recelo, se dejó hacer. Entonces, mientras con una mano seguía masturbándolo, su lengua decidió ir en busca de su ano. Él experimentaba una sensación nueva, suponía que le gustaba, pero aún no lo podía asegurar. Entonces ella, sin previo aviso y con algo de brusquedad, hundió su índice izquierdo en su recto.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://external.ak.fbcdn.net/safe_image.php?d=25938633be9ca694abc8072a4ba506e2&amp;amp;url=http%3A%2F%2Fwww.autoweb.co.uk%2Fdealer_sites%2Fcar_pix%2F1_15_1822193422.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 450px; height: 337px;" src="http://external.ak.fbcdn.net/safe_image.php?d=25938633be9ca694abc8072a4ba506e2&amp;amp;url=http%3A%2F%2Fwww.autoweb.co.uk%2Fdealer_sites%2Fcar_pix%2F1_15_1822193422.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Se escuchó un ruido seco. Él no esperaba esa intromisión en su cuerpo, y su reacción fue casi refleja. Apretó sus piernas y se echó hacia un costado con fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre sus piernas estaba la cabeza de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él tardó uno o dos segundos en comprender la situación. Con la mano se sacó el dedo que aún estaba en su culo y vio el cadáver tirado en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él comenzó a desesperarse. Estaba en un hotel con el cuerpo muerto de una mujer que no era su esposa y que había entrado junto a él con vida. Durante media hora estuvo dando vueltas, agarrándose la cabeza, tratando de pensar en qué hacer. Se le ocurrían varias formas de deshacerse del cuerpo que había visto en sendas películas, una más macabra que la otra. No se animaba a hacer eso. No se imaginaba tirándola al costado de una ruta ni diseccionándola con una cuchilla de carnicero. Por lo pronto debía hacer algo. Comenzó a vestirla. Si bien el cuerpo no tenía aún la rigidez de un muerto, ya estaba perdiendo calor y flexibilidad. Costó mucho ponerle la ropa, pero la puteada se le escapó mientras le trataba de poner el pañuelo en la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajarla por la escalera resultó casi imposible. Pudo hacerlo finalmente, pero el esfuerzo lo dejó agotado. Tuvo que decidir si meterla en el baúl o en el asiento delantero. Al final se decidió por el asiento. No quería levantar sospechas al entrar en pareja y salir solo. De manera que tan discretamente como entró se fue del hotel con el cuerpo de su amante como copiloto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Mègane se dirigió por Camino Centenario al Norte. Al llegar a Parque Pereyra él sin bajarse del auto reclinó el asiento del acompañante para acomodar el cadáver en el piso entre las dos filas de asientos. No se sentía seguro para nada, pero tenía que actuar lo más fríamente posible. Luego sacó el celular e hizo una llamada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Julio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué pasa Negrito?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Necesito que me ayudes viejo. Me mandé una cagada importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué carajo hiciste esta vez?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te puedo contar por celu. Estoy yendo para allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, te espero. Y guarda con donde te metés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Mègane retomó la marcha. La adrenalina lo recorría de punta a punta cada vez que pasaba cerca de una patrulla o de un puesto de control policial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estaba llegando al Cruce de Varela dos policías lo detuvieron al costado del camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Buenas tardes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Buenas tardes Oficial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Permítame Cédula Verde, Registro y Seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aquí tiene, cómo no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parado junto a la ventanilla el policía examinó con cuidado los documentos durante un interminable minuto. Él rogaba que no quisiese asomarse al interior del auto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Muy bien. VTV no corresponde porque es 0 km.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Claro, lo compre hace un mes el coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Linda máquina, lo felicito. Aquí tiene. Que siga bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Muchas gracias Oficial, hasta luego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras arrancaba el auto sintió una leve lipotimia. ¡Dios, qué manera de liberar tensiones! Se recupero enseguida y continuó con su ruta. Siguió por Camino General Belgrano y al llegar a la rotonda encaró por Monteverde. Luego de unos kilómetros de andar se metió por unas calles interiores hasta que encontró una delegación policial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detuvo en la puerta y se asomó para saludar al Suboficial de Guardia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué hacés Cachito? ¿Me lo llamás a Julio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El suboficial entró a la Comisaría y pronto salió seguido de un policía curtido y corpulento que llevaba en sus hombros insignias de Subcomisario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo andás Negro? Contame qué te pasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vení, subite al auto Julito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El policía obedeció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mirá atrás, en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julio abrió los ojos con estupor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué cagada te mandaste macho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Qué se yo, fue sin querer… me estaba chupando la pija y le quebré el cuello…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mierda, no sé cómo hizo Verónica para sobrevivir tantos años… Mirá, yo de esta te hago zafar, pero te aviso que te va a salir caro eh…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, me imagino. Arreglámelo y después me pasás la cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si no fueses mi hermano menor te juro que te recagaba a patadas en el orto. Puta que te parió Negro… Llevá el auto atrás de la seccional así bajamos el cuerpo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él llegó a su casa a la hora de siempre. Impecable, como de costumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Buenas tardes mi amor! –le dijo Verónica- ¿Qué tal tu día de trabajo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Uno más, como todos –contestó él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Hola Papi! –lo saludó Emmanuel- ¿Me ayudás con la tarea de inglés?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dale –dijo Vero-, ayudalo que yo mientras preparo la cena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él se sentó junto a su hijo en la mesa del living y se pusieron a revisar verbos irregulares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía claro que la imagen de su rostro pálido y frío ya no lo abandonaría por el resto de su vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-6722621235892805425?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/6722621235892805425/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/04/un-dia-de-laburo.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/6722621235892805425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/6722621235892805425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/04/un-dia-de-laburo.html' title='Un día de laburo'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-6228571403052449780</id><published>2010-04-05T12:47:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:41:57.296-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Oldies</title><content type='html'>Subí al bondi y pedí boleto de doscientos. El chofer cortó uno amarillo y naranja y me lo dio. Carajo, nunca un capicúa. Después me agarró el billete de quinientos y de vuelto me dio tres marrones. Veinticinco cuadras más adelante me bajo del  6 y voy a un kiosco a comprar fichas de EnTel. Me acerco hasta el honguito azul que hay en la vereda, pongo dos fichas en el aparato naranja y empiezo a discar, 91-5764. Suena cuatro veces y atiende Daniel. Le pregunto si se va a quedar en casa, me dice que sí. Otra voz me pregunta que quién es Daniel. Disculpe señora, me parece que se ligó. Busco un almacén y compro una Mountain Dew para tomar mientras charlamos. Paso por la puerta de una disquería y suena The Clash. Entonces veo que de ahí sale Emilio. Me cuenta que fue a comprar púas para el tocadiscos porque ya no le queda ninguna como la gente. Y orgulloso muestra que se compró el compilado que traía “Vamos a la Playa”. Yo no entiendo cómo a alguien l&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jewUFDrvSC8/S7pBhoG2fJI/AAAAAAAABMQ/oef7Bw2f970/s1600/120308150525.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jewUFDrvSC8/S7pBhoG2fJI/AAAAAAAABMQ/oef7Bw2f970/s320/120308150525.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5456745944470420626" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;e puede gustar ese engendro que dice como estribillo: “Vamos a la playa, Oh, Ohohohohó”. Llego a la casa del Dani y lo hallo enfrascado en la compleja labor de intentar darle coherencia a los colores de un Cubo Mágico. Lo saludo con un apretón de manos como  si fuésemos a jugar una pulseada y nos sentamos en su cama. Entonces el flaco dejó el cubo y se puso a  arreglar un cassette. Primero lo rebobinó con una Bic (con mucho cuidado de mantener el mismo ritmo para que no se enredara la cinta) y después con un destornillador de relojero le sacó los tornillos al TDK de 60’. Lo abrió y debajo de la película de celofán estaba la cinta. Daniel la acomodó como debía ir y luego volvió a cerrar el cassette. Yo le convidé la mitad del chicle globo Jirafa que tenía en el bolsillo. De pasó le conté que había estado viendo a Susana Giménez por la tele. Qué buena que está Susana. Él me dice que prefiere a Moria. Yo le digo que por algo Moria se queda siempre con Porcel y Susana con Olmedo. Me dice una puteada bajito. De repente en la radio suena un tango. Yo le digo que cambie esa porquería, música de viejos. Al final parece que a los milicos le salió mal lo de Malvinas, me dice. Anunciaron que van a llamar a elecciones. Yo me quedé con la boca abierta. Y bueno, será una vez más como siempre. El que gane va a gobernar vigilado, como Illia, como Frondizi, y a la primera que no le guste a los milicos lo bajan de vuelta. Como fue siempre. Espero que esta vez por lo menos dure un par de años. En fin, cambiemos de tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te parece si vamos a almorzar al Pumper? Con Frenys.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-6228571403052449780?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/6228571403052449780/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/04/oldies.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/6228571403052449780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/6228571403052449780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/04/oldies.html' title='Oldies'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jewUFDrvSC8/S7pBhoG2fJI/AAAAAAAABMQ/oef7Bw2f970/s72-c/120308150525.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-1616896141929169217</id><published>2010-03-28T18:25:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:41:57.296-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Beatrice</title><content type='html'>Soy un convencido de que las fechas son lo de menos, que festejar los aniversarios, cumpleaños y demás es sólo una forma hipócrita de purgar la culpa de ignorar el resto del año eso mismo que hoy recordamos. Sin embargo esa noche salí a la calle a recorrer los mismos lugares por los que andábamos juntos, seguir los mismos pasos de aquellas caminatas que emprendíamos en otras épocas, quizás más jodidas que éstas, pero definitivamente más felices.&lt;br /&gt;Mis pasos me llevaron hacia La Paz. El viejo bar de Corrientes y Montevideo ya no es lo que era, ahora está muy arreglado y modernito, si hasta parece del Primer Mundo. Entré y pedí un capuchino y un tostado de miga, lo de siempre. Tomé el primer sorbo, cerré los ojos saboreando la espuma que lentamente se deshacía dentro de mi boca, y entonces sentí su mano sobre mi hombro. No quería abrir los ojos. Sentía su perfume inconfundible, su suave tacto acariciando mi viejo y gastado piloto, su mirada que ya buscaba la mía, sentía todo, pero me negaba a descubrir mi error. Cuando al final me decidí a verla, ella había tomado su lugar frente a mí en la mesa.&lt;br /&gt;-Cómo te pegó el tiempo, querido. Me acuerdo de ese joven y aguerrido militante de izquierda de los setenta y no puedo creer que sea el mismo que estoy viendo... Esa melena negra y tupida que era la envidia de más de uno...&lt;br /&gt;-Hoy son dos pelos locos y encima con canas. La verdad es que probé un par de cosas para tratar de conservar ese símbolo de virilidad que era mi pelo, pero al final terminé aceptando que una pelada con dignidad puede causar el mismo efecto en las mujeres. Claro, cambiando el target. Vos en cambio estás igual, tan linda como la última vez que nos vimos.&lt;br /&gt;-Obvio, nene, ¿qué esperabas? ¿Qué envejeciera y me convirtiera en una vieja decrépita? No, gracias. Por suerte estoy más allá de eso.&lt;br /&gt;-¿Eso quiere decir que yo sí soy un viejo decrépito?&lt;br /&gt;-Pero lo dijiste vos, eh.&lt;br /&gt;Estar de nuevo con Beatriz después de veinticinco años era mágico. Ella pidió otro capuchino, pero esta noche era especial y no tardamos en encargarle al mozo una botella de Legui entera para nosotros, que nos reencontramos a través de un cuarto de siglo, olvidando lo que pasó en el medio, saltando un bache de milenio a milenio lleno de tantas cosas vividas y no.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.infobae.com/adjuntos/imagenes/25/0242582B.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 396px; height: 237px;" src="http://www.infobae.com/adjuntos/imagenes/25/0242582B.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;-¿Y, me vas a contar algo?- le pregunté.- ¿Cómo es allá? ¿Saben algo de todo lo que pasa por acá o sencillamente no les importa?&lt;br /&gt;-Todo se sabe, y cómo duele. A veces pienso en aquellas épocas, nuestra lucha, nuestros ideales, y veo en lo que vino a parar, y siento que algo se me raja adentro. Tanto pelear, tantos muertos, y la Argentina se convirtió en ésto. Pero no quiero hablar más de eso. Irse es tan difícil. Acá dejás todo, los afectos, las costumbres, el mate. Allá es mejor, no hay dudas, pero nunca te olvidás de lo que quedó acá. Armando, esta noche es para vos. Sabés a donde quiero ir.&lt;br /&gt;Llovía en Buenos Aires. Una fina y delicada llovizna que resaltaba las luces de los faroles y los teatros contra el asfalto mojado. Siempre habíamos dicho que cuando llueve la ciudad potencia su belleza. No llevábamos paraguas, ni lo necesitábamos. Apenas enfundados en nuestros pilotos demodée rumbeamos Corrientes abajo, para el lado del Obelisco. No dijimos una palabra durante todo el camino, sabíamos bien a dónde íbamos y cómo llegar. Después de cruzar la 9 de Julio seguimos por Diagonal hasta Maipú, y después Chacabuco. El hotel seguía donde siempre, Chacabuco entre Estados Unidos y Carlos Calvo. Había cambiado, como La Paz, pero seguía siendo el mismo hotel.  Antes de entrar nos besamos largo rato bajo la lluvia.&lt;br /&gt; Hicimos el amor tres veces, toda una hazaña después de los cincuenta. Casi no hablamos. Era, sencillamente, algo que nos debíamos y nos estábamos cobrando. Cuando la lujuria se apagaba, por fin abrí la boca.&lt;br /&gt;-Te fuiste muy de golpe. Un día estabas, y al otro nadie sabía nada de vos. Para cuando llegaron las noticias ya estaba desesperado, y cuando me enteré fue peor. Ni siquiera pudimos despedirnos.&lt;br /&gt;-Sabíamos en lo que nos metíamos, Armando. Conocíamos los riesgos, y los aceptamos. Lo mío fue una cagada, pero sabés que no fui la única. Miles se fueron conmigo. Y la mayoría no volvió más.&lt;br /&gt;-Pero ahora estás acá, y quisiera que esta noche dure para siempre.&lt;br /&gt;-Pero no va a ser así. No nos queda mucho de esta noche para disfrutar, así que mejor la aprovechamos al máximo. Abrazame, Armando. Te amo.&lt;br /&gt;-Te amo. Nunca dejé de amarte, Bea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche no dormimos. Era tan fuerte la sensación de volver a sentir su piel, su pelo, su voz, su aliento, que no quise que el sueño me la arrebatara. Recién al mediodía aceptamos que nuestra noche había acabado, y salimos del hotel. Sin soltarnos, nos preparamos para la despedida.&lt;br /&gt;-Es duro dejarte ir otra vez. Fue mucho tiempo sin vos.&lt;br /&gt;-También es duro para mí, pero así debe ser. No escribo las reglas. De todos modos, supongo que puedo esperar una visita tuya en estos días.&lt;br /&gt;-¿Estás en el lugar de siempre?&lt;br /&gt;-En el lugar de siempre.&lt;br /&gt;-Contá con eso, entonces. ¿Querés que te acerque en un taxi?&lt;br /&gt;-No, es mejor que vuelva sola. No es por vos, volví sólo para verte. Pero creo que para los dos es mejor que me vuelva sola.&lt;br /&gt;-Nunca te olvidé –dije, y le paré un taxi.&lt;br /&gt;-Ni yo.&lt;br /&gt;Se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente era domingo. Me levanté temprano, sabía que tenía que visitarla. Me vestí lo mejor que pude y caminé hasta Combate de los Pozos para tomar el 50. Me bajé en Avenida del Trabajo y Varela y empecé a desandar las cuadras que me llevaban hacia ella. Paré en una florería, compré flores, siempre le gustaron los jazmines. Entré y me pregunté si iba a recordar cómo se llegaba hasta ella. Entonces vi el panteón de la Marina Mercante y lo supe. Conté cinco filas y cuatro hileras y llegué a su tumba. Dejé los jazmines y me puse a llorar.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Elena Beatriz Damiani fue secuestrada en su casa por un grupo parapolicial el 23 de julio de 1977. Su cadáver fue encontrado tres semanas después en un descampado en Ingeniero Budge. Su pareja, Armando Forcino, fue el encargado de reconocer el cuerpo en la Morgue Judicial de Lomas de Zamora.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-1616896141929169217?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/1616896141929169217/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/03/beatrice.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/1616896141929169217'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/1616896141929169217'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/03/beatrice.html' title='Beatrice'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-1081420573663775326</id><published>2010-03-26T03:46:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:43:33.023-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Pentagrama</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(102, 51, 51); font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;Mi&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En La Trastienda tocaba Manu Chao. Mientras aquellos precavidos que habían comprado sus entradas con anticipación hacían la cola para ver el espectáculo, otros procuraban conseguir las últimas localidades disponibles, ya sea en la boletería o a través de los revendedores que nunca faltan para este tipo de ocasiones. El show estaba anunciado para la medianoche. Todavía faltaba más de una hora y la vereda de la calle Balcarce estaba colmada de gente. Durante un buen rato todo estuvo en calma. Esta se quebró cuando uno de los que buscaba conseguir sus entradas golpeó hombro contra hombro al pasar a uno de los que hacía la cola para entrar. L&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.buenosairestimes.com/es/images/stories/guia%20buenos%20aires/turismo%20y%20excursiones/exc%20visita%20ciudad%20noche%20stelmo%20350.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 427px; height: 321px;" src="http://www.buenosairestimes.com/es/images/stories/guia%20buenos%20aires/turismo%20y%20excursiones/exc%20visita%20ciudad%20noche%20stelmo%20350.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;o golpeó con suficiente fuerza como para que el otro dudara de que fuera un accidente, y al pasar dijo por lo bajo:&lt;br /&gt;-Parásito hijo de puta…&lt;br /&gt;La reacción del atacado no se hizo esperar.&lt;br /&gt;-¿Qué te pasa, la concha de tu madre?&lt;br /&gt;-Gordi, no le sigas el juego por favor… -dijo la mujer que lo acompañaba.&lt;br /&gt;-Que sos un parásito hijo de puta –repitió el agresor ahora en voz bien alta-, y que tenés bien merecido lo que te pasa.&lt;br /&gt;-¡Vení y decímelo en la jeta, la reputísima madre que te reparió!&lt;br /&gt;-Gordi, por favor…&lt;br /&gt;-¿Qué te pensás, que te tengo miedo, la concha de tu hermana?&lt;br /&gt;-¡Vení y decímelo en la jeta, entonces, cagón!&lt;br /&gt;El otro se acercó y apenas estuvo a su alcance recibió un derechazo que le hizo sangrar la nariz. Enseguida se recompuso y se le tiró encima al otro, de manera que en segundos ambos estuvieron en el suelo peleando a mano limpia. El resto de los presentes trató de interceder para separarlos, y hubo más de uno que recibió un buen golpe en el intento.&lt;br /&gt;En ese momento pasó un autobomba por Belgrano rumbo al Bajo con la sirena a toda máquina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 51, 0);"&gt;Sol&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Te parece? –preguntó  Francisco.&lt;br /&gt;-Ponga. Esta mano y ganamos, asegurá la primera –contestó Rodolfo.&lt;br /&gt;Francisco apoyó el ancho bueno sobre la mesa. Juan miró a Tulio.&lt;br /&gt;-¿Tanto?&lt;br /&gt;Por toda respuesta Tulio dejó caer los párpados al tiempo que negaba con la cabeza.&lt;br /&gt;-Vamo con cuidado. Estos dos están cargados.&lt;br /&gt;Juan apoyó el cuatro de copas y se quedó callado. Rodolfo preguntó:&lt;br /&gt;-¿Para el tanto cómo andamos?&lt;br /&gt;-Maso pero no perdemos nada.&lt;br /&gt;-Envido, entonces.&lt;br /&gt;-No se quiere –contestó Juan.&lt;br /&gt;Rodolfo soltó un rey y Francisco gritó.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i542.photobucket.com/albums/gg431/soydelmonton3/caja_de_naipes_truco.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 340px; height: 255px;" src="http://i542.photobucket.com/albums/gg431/soydelmonton3/caja_de_naipes_truco.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, truco, entonces.&lt;br /&gt;-Y, ya no queda otra. Queremos.&lt;br /&gt;-Quiero retruco –subió la apuesta Tulio-. Y si ganamos, ganamos.&lt;br /&gt;-Quiero –contestó Francisco antes de dejar en la mesa un tres.&lt;br /&gt;Juan puso una sota y dijo:&lt;br /&gt;-Voy a esa.&lt;br /&gt;Rodolfo miró fijo a Francisco y dejó en la mesa el siete de copas. Tulio tiró el siete de oros.&lt;br /&gt;-Saltó –dijo Francisco.&lt;br /&gt;Acto seguido Tulio puso un triste cuatro de espadas.&lt;br /&gt;-Estamos en tus manos, Juan.&lt;br /&gt;-Quiero vale cuatro –gritó Francisco.&lt;br /&gt;-¿Y qué querés –preguntó Juan-, que te diga que no? Quiero.&lt;br /&gt;Francisco tiró un tres. Triunfal, Juan puso el siete de espadas que atesoraba entre sus manos.&lt;br /&gt;-¡Bueno, se acabó la joda, incendio en Paseo Colón y Carlos Calvo!&lt;br /&gt;De inmediato todos se levantaron y corrieron a ponerse los uniformes. En segundos alistaron el autobomba y salieron rumbo al siniestro a toda velocidad con Tulio al volante.&lt;br /&gt;En la mesa quedó el ancho de bastos que marcaba el triunfo de Rodolfo y Francisco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 51, 0);"&gt;Si&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verónica se levantó como cualquier día. Siete de la mañana arriba y a desayunar con Augusto. Por suerte no era un día más, era viernes y apenas doce horas la separaban del ansiado fin de semana. Como de costumbre, bajaron juntos en el ascensor rumbo al estacionamiento.&lt;br /&gt;-Hoy lo voy a rajar a Bordenave.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://perfectoambiente.com/wp-content/uploads/2009/09/escritorios-oficina-1.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 378px; height: 257px;" src="http://perfectoambiente.com/wp-content/uploads/2009/09/escritorios-oficina-1.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;-¿Y eso por qué?&lt;br /&gt;-Parece que está metiendo la mano en la lata.&lt;br /&gt;-¿Y hay pruebas?&lt;br /&gt;-Todavía no, pero el directorio ya acordó desvincularlo de la empresa. Las pruebas van a estar en los estados de cuenta que me pienso traer hoy en la laptop.&lt;br /&gt;-¿Y se afanó mucha guita?&lt;br /&gt;-Aparentemente cerca de doscientos mil pesos. Mucha guita.&lt;br /&gt;-Tené cuidado, por favor, querida.&lt;br /&gt;-No te preocupes Agu, yo lo puedo manejar y además en el edificio hay seguridad. No me va a hacer nada.&lt;br /&gt;-Vos cuidate, nomás.&lt;br /&gt;-Quedate tranquilo, corazón. Ser gerenta de RRHH tiene sus implicaciones desagradables, pero va a estar todo bien.&lt;br /&gt;La 4x4 fue por Paseo Colón, Alem, Figueroa Alcorta, Lugones, General Paz y Panamericana hasta Olivos. Entraron al estacionamiento de la empresa y luego a sus respectivas oficinas.&lt;br /&gt;-Augusto, más o menos a las once mandame a Bordenave a mi despacho.&lt;br /&gt;-OK.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las once y diez Bordenave entró en el despacho de Verónica. A las once y veinticinco salió del despacho para vaciar su escritorio y volver a su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para las cinco de la tarde Verónica tenía un nivel de agotamiento importante. Cuando se encontró con Augusto en el estacionamiento no pudo evitar un suspiro de cansancio.&lt;br /&gt;-Llegamos a casa y pedimos unas empanadas. Hoy me quiero acostar temprano. No doy más.&lt;br /&gt;-¿Cómo te fue con Bordenave?&lt;br /&gt;-Pegó un par de gritos, pero nada grave. Para mí que se dio cuenta.&lt;br /&gt;-¿Te acordaste de las cosas que tenés que revisar?&lt;br /&gt;-Sí, las llevo en la notebook.&lt;br /&gt;-¿Y es realmente necesario que mires eso en tu fin de semana?&lt;br /&gt;-Mi amor, sabés que a veces mi laburo no tiene horario…&lt;br /&gt;-Sí, pero también tenés que descansar, cielo. Mirá el stress que tenés.&lt;br /&gt;-Amor, voy a estar bien, quedate tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaron a casa y subieron por el ascensor. Verónica se pegó una ducha y después de ella Augusto. Ella se quedó después mirando Los Simpsons mientras esperaban las empanadas. Augusto bajó a buscarlas, cenaron y después Verónica tomó un tilo.&lt;br /&gt;-Amor, yo me voy a acostar –le dijo luego a Augusto.&lt;br /&gt;-Que descanses, cielo. Yo me voy a quedar un rato más mirando la tele.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía no eran las ocho y media de la noche cuando Verónica se tomó un Valium y se metió en su cama. Cinco minutos después estaba durmiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 51, 0);font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Re&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gordi, ¿A qué hora es el concierto?&lt;br /&gt;-Está anunciado para medianoche. Con que estemos allá diez y media tiene que estar bien.&lt;br /&gt;-¡Buenísimo! ¡Me muero de ganas por estar allá!&lt;br /&gt;-¿Nunca viste tocar a Manu?&lt;br /&gt;-No, hasta ahora nunca.&lt;br /&gt;-Vas a ver que te gusta. Yo voy a llegar a casa más o menos a las seis y media. Tenemos tiempo de tomarnos unos mates y prepararnos bien. Después si querés cenamos algo livianito en Puerto Madero y nos vamos al recital.&lt;br /&gt;-Dale. Yo en el almuerzo veo si me compro algo para estrenar esta noche.&lt;br /&gt;-Ah, ¿para el gallego ese estrenás ropa y para mí no? Qué bonito, eh.&lt;br /&gt;-Mmm lo que voy a estrenar para vos no lo va a ver nadie más que vos…&lt;br /&gt;-Suena lindo…&lt;br /&gt;-¿Púrpura con encaje te suena mejor?&lt;br /&gt;-Bueno, mejor dejalo ahí porque estoy en el laburo.&lt;br /&gt;-Jajaja, está bien. Nos vemos a la tarde en casa entonces.&lt;br /&gt;-¡Bordenave!&lt;br /&gt;-Me llaman, te tengo que dejar. Esta noche Manu Chao en la Trastienda. Te quiero, dulce.&lt;br /&gt;-Nos vemos después, Gordi.&lt;br /&gt;-¿Qué pasa, Augusto?&lt;br /&gt;-Mi mujer te quiere ver en su despacho. Es importante.&lt;br /&gt;-¿Sabés de qué quiere hablar?&lt;br /&gt;-No me corresponde. Que te lo diga ella.&lt;br /&gt;-Ok. Voy a verla entonces.&lt;br /&gt;“Lameculos de mierda” pensó Bordenave mientras iba al despacho de Verónica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 51, 0); font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 51, 0); font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;Fa&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación de Augusto con su esposa lo dejó intranquilo. Bordenave era un buen chivo expiatorio, pero si Verónica revisaba esos estados de cuenta él estaba jodido. Ya hacía tres años que estaba jugando al marido amoroso con ella y tenía las pelotas un poco llenas.&lt;br /&gt;La idea surgió cuando fue a buscar a Bordenave. Manu Chao toca en La Trastienda, son menos de diez cuadras de su casa. Por Internet averiguó que el show se anunciaba para medianoche. A lo mejor podía armar algo. Durante el almuerzo se acercó hasta la estación de San Martín y compró un chip de Movistar.&lt;br /&gt;Como de costumbre, especialmente los viernes, Verónica se empastilló para dormirse. Podía estar la filarmónica de Buenos Aires tocando la Cabalgata de las Walkyrias al lado de ella y no se iba a despertar. Su notebook estaba sobre la cómoda, junto a la ventana. Al lado estaba el iPhone. Augusto apoyó el hornito aromático sobre el iPhone, de manera un tanto precaria. Luego salió del departamento y caminó por Paseo Colón en dirección a Belgrano. Cuando llegó trató de conseguir entradas, pero era esperable que estuviesen agotadas. Preguntando localizó a un revendedor y así obtuvo su localidad. Para entonces ya eran casi las once de la noche. Se fue aparte y sacó su celular. Cambió el chip por el que había comprado a la tarde y llamó a su esposa. El celular sonó seis veces antes de que saltara el contestador. Con eso debía ser suficiente. Volvió a cambiar el chip y borró el registro de la llamada. Luego calculó.&lt;br /&gt;El hornito estaba sobre el borde del iPhone. Verónica siempre dejaba su teléfono en vibrador. El hornito, que ya debía estar seco, caería sobre la notebook. Ésta aún tenía el plástico protector sobre la tapa, así que no tardaría mucho en empezar a quemarse. Apenas lo hiciera, el fuego alcanzaría las cortinas. Al ser sintéticas, las cortinas quemadas caerían sobre la alfombra como fuego líquido. En menos de cinco minutos la habitación donde dormía Verónica estaría en llamas.&lt;br /&gt;En ese momento vio a Bordenave. Iba con una mujer, posiblemente su esposa. Pasó a su lado y sin disimular golpeó su hombro con fuerza mientras por lo bajo decía:&lt;br /&gt;-Parásito hijo de puta…&lt;br /&gt;Mientras la gente de la entrada trataba de separarlos escuchó el autobomba que pasaba a toda velocidad por la esquina y supo que su plan marchaba bien. El departamento se incendiaba y él tenía una coartada perfecta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-1081420573663775326?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/1081420573663775326/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/03/pentagrama.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/1081420573663775326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/1081420573663775326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/03/pentagrama.html' title='Pentagrama'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-2377105849597345831</id><published>2010-03-21T11:27:00.001-07:00</published><updated>2011-04-10T12:42:37.718-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Preámbulo a las instrucciones para configurar un celular</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lo que van a leer a continuación es puro y liso sacrilegio. Hace rato que tenía ganas de hacerlo, pero mi moral no me lo permitía. Dado que finalmente acepté que no tengo moral, decidí realizar esta pequeña herejía. El texto que sigue es una adaptación 2010 del cuento de Julio Cortázar "Preámbulo a las Instrucciones para dar cuerda al Reloj". Mi intención, simplemente, es demostrar cómo aquello que Don Julio escribió hace casi 50 años hoy sigue siendo perfectamente válido, con apenas un cambio de figuritas. Luego de mi sacrilegio, el original.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensalo: cuando te regalan un celular te regalan una pequeña cárcel tecnológica, un GPS virtual, un rastreador inseparable. No te dan solamente el móvil, que los cumplas muy felices&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://t2.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcTHquPxh04zczTiidr_uCp9Wd5NUElQ8CYr_bD29KHFhHGs24Ez" imageanchor="1" style="clear:right; float:right; margin-left:1em; margin-bottom:1em"&gt;&lt;img border="0" height="223" width="226" src="http://t2.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcTHquPxh04zczTiidr_uCp9Wd5NUElQ8CYr_bD29KHFhHGs24Ez" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;y esperamos que te dure porque costó unos buenos pesos, un Blackberry 8520 con Wi-Fi y conexión a redes sociales; no te regalan solamente ese soporte multimedia que vas a llevar a todos lados. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que conectar a tu cuerpo con su headset como un apéndice desesperado que se desprende de tus orejas. Te regalan la necesidad de ponerlo a cargar cada noche, la obligación de recargar crédito para que siga siendo un celular; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en la tele, de escribir o contestar mensajes en cualquier momento, de saltar cuando escuchás “Two princes” de Spin Doctors aunque no sea realmente una llamada entrante. Te regalan la necesidad de controlarlo todo el tiempo para ver si hay alguna novedad en el Face o en Twiter. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu celular con los demás celulares. No te regalan un celular, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del Blackberry.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;br /&gt;Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj - Julio Cortázar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-2377105849597345831?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/2377105849597345831/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/03/preambulo-las-instrucciones-para.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/2377105849597345831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/2377105849597345831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/03/preambulo-las-instrucciones-para.html' title='Preámbulo a las instrucciones para configurar un celular'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-5420520306046676314</id><published>2010-03-21T10:01:00.000-07:00</published><updated>2011-09-01T19:46:16.702-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Cómo se llama la obra.</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;span style="color: #660000; font-size: 180%; font-weight: bold;"&gt;Primer Acto: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Jorgito no lo veía hace años. Nos encontramos por pura casualidad en Facebook. Por suerte no me dio tiempo a hacerme ningún tipo de ilusiones, ya que no tardó más de quince minutos en confirmarme que era gay, pero seguía tan divino como siempre lo fue. En la secundaria siempre había sido el mejor amigo de todas las chicas, imagino que esto simplemente se veía venir. Pero bueno, estamos en el siglo XXI y toda mujer de mundo debe tener su amigo gay. Sea bienvenida entonces la  aparición de Jorgito. Pero de ahí a ir a su cumpleaños, que se yo… No conozco a nadie. Esta bien que desde que corté con Sebas tengo menos vida social que una ostra, mal no me vendría salir un poco, cambiar de ambiente, a ver si conozco a alguien. No me vendría mal hacerme un nuevo grupo de amigos. Jorgito me dijo que no me va a dejar sola, que me va a acompañar en su cumple para que no me sienta aislada, pero no sé… no dudo de sus intenciones, pero cuando uno es el anfitrión tiene que andar de acá para allá, no puede estar toda la noche pendiente de una sola persona. Má sí, yo me tiro a la pileta, qué puede ser lo peor que me pase.&lt;br /&gt;Que me quede sola en un rincón sin que nadie&lt;a href="http://www.fotos.org/galeria/data/518/3Andy-Warhol-After-The-Party.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" src="http://www.fotos.org/galeria/data/518/3Andy-Warhol-After-The-Party.jpg" style="cursor: pointer; float: right; height: 279px; margin: 0pt 0pt 10px 10px; width: 406px;" /&gt;&lt;/a&gt; me de pelota, por supuesto. Jorgito cada tanto viene, me presenta gente, pero no hay caso, nadie me da bola más de dos minutos, este lugar está lleno de freaks. Yo soy el bicho raro acá. Mujer, argentina, 30 años, universitaria, empleada, soltera, vivo con mis padres. No, definitivamente esta gente no es capaz de comprenderme. Encima esta casa es tan grande… Dentro de todo le fue bien a Jorgito, parece. No tanto con el diseño de indumentaria sino con el chongo que se consiguió. Qué pedazo de casa, yo pensaba que de esto en Buenos Aires no había, solamente en Beverly Hills. En fin, ¿me parece a mí o el morocho que está al lado del bar me mira?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #660000; font-size: 180%; font-weight: bold;"&gt;Segundo Acto:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El morocho se me acerca con dos tragos. Lo ví prepararlos. Algo liviano, Gancia con soda, limón y jugo de naranja. Bastante ubicado el tipo. Llega y me ofrece uno.&lt;br /&gt;-¿Te dejaron sola? ¿Te puedo acompañar?&lt;br /&gt;El gesto me encanta. Nos ponemos a hablar. Correcto, respetuoso, hablamos de todo tipo de temas de manera suelta y alegre. No me hace ninguna de las preguntas de cuestionario, recién a mitad de la charla me pregunta mi nombre y me dice que se llama Carlos. Conozco pocos Carlos, parecería un nombre súper común pero para mi generación ya estaba pasado de moda, así que son muy pocos los tipos de mas o menos mi edad que haya tratado que se llamaran Carlos. Hola, Carlos. Carlos es un poco más grande que yo, pero no demasiado. Se mantiene muy bien. Es morocho, ojos verdes, barbita de dos días, lindo y simpático, no vino a encararme para el levante sino que simplemente nos pusimos a charlar, empezamos hablando del tema de Soda que sonaba y de algu&lt;a href="http://cvancouver.files.wordpress.com/2008/03/main-graphic.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" src="http://cvancouver.files.wordpress.com/2008/03/main-graphic.jpg" style="cursor: pointer; float: left; height: 250px; margin: 0pt 10px 10px 0pt; width: 377px;" /&gt;&lt;/a&gt;na manera ahora me cuenta que el Malbec y el Torrontés son los varietales emblemáticos de la vitivinicultura argentina, y con eso me mata. En algún momento surge la pregunta obvia. ¿A qué te dedicás?&lt;br /&gt;-Soy actor –me dice-. En este momento represento una obra en el San Martín.&lt;br /&gt;-¿Ah si? ¡Qué bueno! –le digo- ¿Y cómo es tu personaje?&lt;br /&gt;-Represento a un mendigo ciego. Tuve que estudiar movimientos y comportamiento, era muy importante para mí que mi personaje fuera verdaderamente creíble. Y creo que lo logré.&lt;br /&gt;-¡Wow, genial! ¿Y podés vivir de eso? ¿Te deja más o menos plata?&lt;br /&gt;-Te aseguro que te deja mejor plata de lo que te podés imaginar.&lt;br /&gt;En ese momento sonó un mensaje en su celular.&lt;br /&gt;-Estaría bárbaro ir a verte actuar –propuse.&lt;br /&gt;-Me encantaría, verdaderamente. Ahora me avisaron de algo medianamente urgente y me tengo que ir. Pero te dejo mi celu y si querés arreglamos, dale?&lt;br /&gt;-Dale. Te llamo, eh.&lt;br /&gt;Se fue. Una lástima.&lt;br /&gt;No le pregunté cómo se llama la obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #660000; font-size: 180%; font-weight: bold;"&gt;Tercer Acto:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto de la fiesta no tuvo ningún episodio más digno de mencionar. Me despedí de Jorgito, nos seguiremos hablando, me alegré mucho de verlo, pero la verdad que si no era por Carlos la fiesta hubiera sido un verdadero embole.&lt;br /&gt;Llegué a casa a las cuatro y pico de la mañana. Sacarme los tacos resultó de un placer casi orgásmico. Me cepillé los dientes, hice pis, me cambié y me fui a acostar. Dormí hasta el mediodía y entonces me llamó Melina. Estuvimos hablando un buen rato, le conté de la fiesta, de Jorgito, del embole y por supuesto de Carlos. Me escuchó atentamente y me invitó a tomar mates a la casa. Quedé en que a las tres de la tarde andaba por allá.&lt;br /&gt;No iba a tardar mucho en salir. Solamente tenía que bañarme, secarme el pelo, vestirme, peinarme, pintarme, hacer la cama, darle de comer al gato y asegurarme de tener todo encima. El problema es que Melina vive en San Miguel y yo en Villa del Parque. Y es un buen rato de viaje a bordo del Bendito Ferrocarril General San Martín. Qué lindo es aplastar el culo contra sus asientos de chapa. Qué feliz que te hace ver los carteles que dicen “No se suicide, provocará demoras en el servicio”. Realmente a veces pienso que soy muy amiga de Melina.&lt;br /&gt;Pasa junto a mí la enorme locomotora diesel y me subo. No hay demasiados pasajeros a bordo, no es mucha gente la que viaja un domingo a la siesta. Enseguida empiezo a ver el desfile de vendedores ambulantes. El primero trae alfajores, bastante berretas, tres por dos pesos. La verdad una vergüenza lo que cuestan ahora, no hace tanto te vendían tres por un peso.&amp;nbsp; El segundo trae cd’s. Dios mío, que cantidad de cosas que tiene ese hombre. Mp3 de lo que se te ocurra. ¿Lady Gaga dijo? ¿Britney? Dan ganas de chusmearlo. Pero no hoy. Ya me lo volveré a cruzar. El tercero es de los que más odio.  Un ciego que viene a pedir guita por el solo hecho de ser ciego. Ok, es una cagada lo que te pasó, pero tratá de hacer al&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_lqM8VdEi-4U/Rlae9cIFMUI/AAAAAAAABr4/V6igcxNkPBg/s1600/San%2BMiguel,%2BDesde%2Bla%2Breestatizaci%C3%83%C2%B3n%2Bla%2Bgente%2Bse%2Bqueja%2Bmenos.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_lqM8VdEi-4U/Rlae9cIFMUI/AAAAAAAABr4/V6igcxNkPBg/s1600/San%2BMiguel,%2BDesde%2Bla%2Breestatizaci%C3%83%C2%B3n%2Bla%2Bgente%2Bse%2Bqueja%2Bmenos.jpg" style="cursor: pointer; float: right; height: 260px; margin: 0pt 0pt 10px 10px; width: 383px;" /&gt;&lt;/a&gt;go al menos. Los otros eran molestos, pero al menos te ofrecían algo a cambio. Éste viene a vender lástima. Encima de ciego dejado. Mirá el asco que es ese pelo. Debe estar lleno de piojos. Obviamente no se afeitó. La ropa no sé si estará sucia pero por lo menos está hecha mierda, yo ni en pedo saldría así a la calle. Encima esa pose, esa actitud lastimosa, ese ponerse en papel de víctima de la sociedad cuando él tampoco hace nada para ayudarse a sí mismo. Encima hay que ver si es ciego. Los ciegos de veras casi nunca usan lentes negros.&lt;br /&gt;Además…&lt;br /&gt;Yo a este lo vi antes.&lt;br /&gt;El ciego llega hasta donde estoy yo, se me pone al lado y en un veloz pero sutil movimiento se levanta los lentes y me deja ver los verdes ojos de Carlos que me hacen un guiño.&lt;br /&gt;Ahora entiendo la verdadera naturaleza de su personaje.&lt;br /&gt;Ahora sé como se llama la obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Dedicado a mi amigo Martín, en cuya casa fue desarrollado este cuento)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-5420520306046676314?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/5420520306046676314/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/03/como-se-llama-la-obra.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/5420520306046676314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/5420520306046676314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2010/03/como-se-llama-la-obra.html' title='Cómo se llama la obra.'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_lqM8VdEi-4U/Rlae9cIFMUI/AAAAAAAABr4/V6igcxNkPBg/s72-c/San%2BMiguel,%2BDesde%2Bla%2Breestatizaci%C3%83%C2%B3n%2Bla%2Bgente%2Bse%2Bqueja%2Bmenos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-7005587636316839960</id><published>2009-12-02T19:41:00.000-08:00</published><updated>2010-06-08T14:48:06.934-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sobremesa'/><title type='text'>Teoría Lost: De Dioses, Hombrecitos y Policías</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.sobrelatele.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/lost-jacob.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 279px; height: 400px;" src="http://www.sobrelatele.com.ar/wp-content/uploads/2009/05/lost-jacob.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes que nada, este artículo sólo será comprensible en caso de haber visto las cinco temporadas ya emitidas de Lost en su totalidad. Neófitos abstenerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los humanos somos muy pequeños e insignificantes, pero ellos no. Ellos son dioses y en sus manos está el mismo Universo.&lt;br /&gt;Hubo en un tiempo un dios cruel y poderoso. Era frío y manipulador y despreciaba a los hombres. También era capaz de controlar el tiempo y el magnetismo de la tierra.  Pero en algún momento su poder se salió de cauce y los demás dioses del panteón decidieron aislarlo. Conocemos a ese dios, lo hemos visto ya alguna vez. Le dimos el nombre de AntiJacob, pero tal vez sea mejor referirnos a él como “La Isla”.&lt;br /&gt;Para contenerlo se designó a un dios tutor y a un grupo de guardianes. “La Isla” quedó separada del resto del mundo, pero dentro de sus fronteras podía hacer y deshacer a gusto. Sin embargo, cada tanto encontraba el camino para extender su influencia al mundo exterior. Es por esto que si bien el tutor vivía con él, los guardianes observaban desde fuera, atentos a cualquier anomalía que hubiese que corregir. A comienzos del siglo XXI la capitana de los guardianes lleva el nombre de Ilana. Y al tutor lo llamaremos a partir de ahora con el nombre de “Jacob”.&lt;br /&gt;La isla siempre detestó a su tutor. Sin embargo, tenía en claro que era su única compañía. Y así lo fue durante mucho tiempo. Jacob junto con unos pocos guardianes levantó el Templo y la Estatua, y entró y salió de la Isla las veces que fue necesario para contener sus esfuerzos por romper la barrera. &lt;br /&gt;Sin embargo, en 1881 algo sucedió. Jacob se arregló para dejar entrar en la isla a un barco, el Black Rock. Seguramente su razonamiento fue que poner humanos en la isla aplacaría un poco su furia y resentimiento. En una demostración de poder e intolerancia la isla levantó al Black Rock por los aires e hizo que se estrellara en medio de la jungla. Los sobrevivientes del naufragio fundaron una colonia en la isla, y Magnus Hanso, su capitán, dejó registro de lo sucedido en su diario de a bordo. Luego de su muerte Jacob se presentó ante Richard Alpert, su primer oficial, y lo nombró Guardián de la Isla, otorgándole el don de la juventud eterna y la posibilidad de entrar y salir según sus necesidades. Richard entendió que como consejero tendría más posibilidades de mantener el control que como líder, y así fue ocupando ese puesto a medida que los jefes nominales se sucedían generación tras generación entre los descendientes de los moradores originales. &lt;br /&gt;Todo estuvo relativamente bien hasta que durante los años ’50 un barco con soldados norteamericanos consigue entrar a la isla, llevando con ellos una bomba de hidrógeno apodada “Jughead”. Los lugareños reducen a los militares y se hacen con su equipamiento, pero la bomba estaba dañada y nadie sabía como tratarla. Entonces, de la nada, un grupo de desconocidos irrumpió (aparentemente desde el futuro) con conocimiento sobre física y sobre acontecimientos que aún no habían sucedido. &lt;br /&gt;En realidad fue la isla, aprovechándose de su manejo sobre el tiempo, quien los había traído. Y es que en ellos había visto una posibilidad para matar a Jacob, y así liberarse de su milenario encierro. Para tal efecto eligió a John Locke, un hombre de fe. Jacob vio entonces la necesidad de encontrar a quienes pudieran evitarlo, y para eso visitó en distintos momentos de su vida a Jack Shepard, James Ford, Kate Austen, Sayid Jarrah y Hugo Reyes, además de al mismo Locke. &lt;br /&gt;Sin embargo, un error de Richard Alpert modificaría por completo el mapa de las relaciones indianas. Durante una excursión al mundo exterior para presenciar el nacimiento de John Locke, Richard dio con Alvar Hanso, biznieto de Magnus, y consideró justo entregarle el diario de viaje de su antiguo capitán. Alvar se obsesionó con la existencia de la Isla, hasta que finalmente logró dar con ella, y fundó la Iniciativa Dharma con el propósito de investigarla y colonizarla. De inmediato los nuevos habitantes entraron en colisión con los viejos, descendientes de la tripulación del Black Rock, a quienes comenzaron a denominar como “hostiles”. &lt;br /&gt;La Isla entró en un periodo lleno de recelo, y cada vez con más frecuencia tomó la forma de humo negro para averiguar las verdaderas intenciones de los humanos. Luego del incidente en el que el núcleo de Jughead fue detonado, la isla decidió que ningún ser humano sería concebido y nacería en su territorio. Alexandra Rousseau y Aaron Littleton serían los últimos seres humanos que nacerían allí. Finalmente, luego de muchos años Richard Alpert decidió que era hora de eliminar a la Iniciativa Dharma en territorio isleño. Fue el tiempo de la Purga y del definitivo ascenso de Benjamin Linus. Y si bien Alvar Hanso continuó enviando suministros, sólo El Cisne siguió funcionando. Lo cual nos lleva a Desmond Hume, el vuelo 815 de Oceanic y el comienzo de esta historia.&lt;br /&gt;Lo que sigue, a partir del 2 de febrero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-7005587636316839960?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/7005587636316839960/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/12/teoria-lost-de-dioses-hombrecitos-y.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/7005587636316839960'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/7005587636316839960'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/12/teoria-lost-de-dioses-hombrecitos-y.html' title='Teoría Lost: De Dioses, Hombrecitos y Policías'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-2896970821940322396</id><published>2009-11-30T18:18:00.000-08:00</published><updated>2010-06-08T14:48:06.935-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sobremesa'/><title type='text'>Decálogo para un cuento de vampiros</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_lgNo7UmtPzo/SncRVxAKi6I/AAAAAAAAB7Y/qonwPGLGfYY/s400/vampiros2.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 399px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_lgNo7UmtPzo/SncRVxAKi6I/AAAAAAAAB7Y/qonwPGLGfYY/s400/vampiros2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Lo que sigue es una serie de convenciones medianamente aceptadas en tanto reglas para un cuento de vampiros. No son generales, y depende el autor algunas pueden ser distintas y hasta contradictorias. La elección es arbitraria, y como tal está sujeta a debate. Si me olvidé de algo, están invitados a recordármelo.&lt;/p&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;Los vampiros no toleran la luz del sol. Esto no quiere decir que no les guste, sino que el sol los mata. Normalmente se queman y convierten en ceniza. Son criaturas nocturnas y el día para ellos es hostil. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;Los vampiros se alimentan de la sangre de sus víctimas. Sé que esto parece una obviedad, pero es precisamente eso lo que los hace vampiros. En principio, que necesitan sangre para alimentarse. En segundo lugar, son depredadores. Su alimento son sus víctimas. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;Es decir, no cualquiera que resulte atacado por un vampiro se va a convertir en vampiro a su vez. Si cada vez que un vampiro se alimenta engendrara a su vez un vampiro nuevo, pronto existirían más vampiros que humanos. Para reproducirse el vampiro debe dar de beber de su propia sangre al elegido, que usualmente es una de sus víctimas. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;Ahora bien, el vampiro es inmortal. Contrariamente a lo que parece esto no significa que no puede morir, sino que no envejece y su cuerpo no se corrompe.  Es decir, que un vampiro puede ser asesinado, pero jamás morirá por causas naturales, y ni siquiera se contagiará un resfrío. Ahora bien, si el vampiro es inmortal, ¿para qué necesita alimentarse? ¿Y qué sucede si deja de hacerlo? El mejor ejemplo que me viene a la mente acerca de eso es el deterioro que sufre Lestat en Entrevista con el Vampiro de Anne Rice, el cual se revierte cuando vuelve a alimentarse. Lo tomaremos entonces como válido. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;Pero matar un vampiro no es cosa fácil. Suelen tener fuerza sobrehumana y habilidades hipnóticas. Algunos incluso llegan a leer pensamientos. Pero lo más importante es que son ampliamente resistentes a casi cualquier tipo de ataque. Sus heridas se regeneran no sienten dolor. Las balas le causan risa. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;¿Y cómo se mata a un vampiro entonces?  Hay básicamente tres formas: La ya citada luz del sol, una estaca en el corazón y la decapitación. En el caso de la estaca, es excluyente que esta sea de madera. De hecho, en Buffy la Cazavampiros y su continuación, Angel, Josh Wheedon pone el hecho de que sea de madera por delante de que sea una estaca. Es decir que no podrias matar a un vampiro con un cuchillo pero sí con una cuchara de madera. De todos modos te recomiendo que le afiles la punta. No te preocupes, al parecer el cuerpo del vampiro es bastante blando. En cuanto a la decapitación, tiene muchas menos reglas. Si la cabeza del vampiro se separa de su cuerpo, se muere. Fin de la historia. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;Pero si un vampiro puede morir sólo de esas tres maneras, ¿qué pasa con los crucifijos y el ajo? La realidad es que los afectan, pero de maneras muy distintas. El ajo, por ejemplo, les resulta insoportable. Para que entiendan cómo funciona esto, imagínense que recogen una muestra de orina en ayunas de diez amigos luego de una noche de alcohol y drogas. Déjenlo fermentar durante una semana y al cabo de ella procedan a oler la mezcla. Así de insoportable. Lo del crucifijo es mucho más interesante. Yo podría mostrarle un crucifijo a un vampiro y este se me cagaría de risa en mi cara. Como nos demuestra Stephen King en Salem’s Lot, no es el crucifijo lo que aleja al vampiro, sino la fe que depositamos en él. Si no hay fe, da lo mismo que sea un crucifijo o una batata.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Los vampiros son seductores irresistibles. Si un vampiro decide ejercer su influjo sobre vos, date por chupado. Pero claro, esto requiere de tu inocencia. Si estás prevenido acerca del vampiro seguramente lo encuentres atractivo, pero no vas a ser tan gil de dejarte seducir. ¿O sí? &lt;/li&gt;&lt;li&gt;Los vampiros tienen la capacidad de transmutarse en animales bajos. Por animales bajos se entiende murciélagos, ratas, lobos y otras alimañas. Sin embargo, es posible que declinen esta capacidad y prefieran simplemente convertirse en humo. De las dos posibilidades nos habla Bram Stoker en Drácula.&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Finalmente, todos sabemos que los vampiros no existen. Y es en esta certeza indiscutida en donde ellos encuentran su mayor fortaleza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dulce sueños, y cuidate el cogote.&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-2896970821940322396?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/2896970821940322396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/11/decalogo-para-un-cuento-de-vampiros.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/2896970821940322396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/2896970821940322396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/11/decalogo-para-un-cuento-de-vampiros.html' title='Decálogo para un cuento de vampiros'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_lgNo7UmtPzo/SncRVxAKi6I/AAAAAAAAB7Y/qonwPGLGfYY/s72-c/vampiros2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-3159220844312118848</id><published>2009-11-07T09:16:00.000-08:00</published><updated>2010-06-08T14:41:57.297-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Delirio</title><content type='html'>El salón era enorme, inabarcable. Ciertamente estaba oscuro, apenas se podían adivinar sus esquinas en la penumbra. Él se preguntaba qué hacía ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces se prendieron las luces. No las del salón en general, sino las del auto. Por lo que se alcanzaba a ver, parecía un Mini Cooper. Luego se escuchó arrancar al motor. Él no pudo dejar de notar que el auto apuntaba directamente en dirección hacia donde él estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El auto salió arando, él tuvo tiempo justo para correrse antes de que lo atropellara. El auto frenó en seco y dio la vuelta. Nuevamente le apuntaba.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;embed src="http://widget-5c.slide.com/widgets/slideticker.swf" type="application/x-shockwave-flash" quality="high" scale="noscale" salign="l" wmode="transparent" flashvars="cy=lt&amp;il=1&amp;channel=2882303761530547036&amp;site=widget-5c.slide.com" style="width:426px;height:320px" name="flashticker" align="middle"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;div style="width:426px;text-align:left;"&gt;&lt;a href="http://www.slide.com/pivot?cy=lt&amp;at=un&amp;id=2882303761530547036&amp;map=1" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://widget-5c.slide.com/p1/2882303761530547036/lt_t056_v000_s0un_f00/images/xslide1.gif" border="0" ismap="ismap" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.slide.com/pivot?cy=lt&amp;at=un&amp;id=2882303761530547036&amp;map=2" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://widget-5c.slide.com/p2/2882303761530547036/lt_t056_v000_s0un_f00/images/xslide2.gif" border="0" ismap="ismap" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.slide.com/pivot?cy=lt&amp;at=un&amp;id=2882303761530547036&amp;map=F" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://widget-5c.slide.com/p4/2882303761530547036/lt_t056_v000_s0un_f00/images/xslide42.gif" border="0" ismap="ismap" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Él empezó a caminar hacia los lados. El auto lo empezó a seguir. Lentamente. Él trato de acercarse, pero cada vez que lo hacía el auto retrocedía. Un par de veces hizo el amague de arrancar y atropellarlo. El auto de a poco fue ganando terreno. Más y más. Hasta que finalmente lo arrinconó contra la pared. El auto arrancó a toda velocidad rumbo a su encuentro. Él apenas alcanzó a saltar hacia la derecha. El auto chocó contra la pared y la perforó, dejando entrar la luz del día. El se asomó por el agujero y alcanzó a verlo (efectivamente era un Mini Cooper) marchándose a toda velocidad por el camino de tierra. Salió y se encontró en medio de la jungla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezó a abrirse paso a través de la vegetación. Con una mano tomó el machete que llevaba a la cintura y se puso a cortar lianas y enredaderas varias. Pronto llegó a una pirámide. La rodeó a lo largo de su perímetro hasta que finalmente llegó a la escalera que le permitía subir. No serían menos de quinientos escalones. Comenzó a subirlos. El sol lo estaba cocinando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer dardo cayó en el escalón de piedra que estaba justo frente a sus ojos. Eso le permitió advertir el peligro y correr para evitar ser alcanzado. A medida que subía el alcance de los proyectiles tenía que ser mayor, de manera que los dardos pronto se convirtieron en piedras y luego flechas y mas tarde balas. Él logró esquivarlas durante todo el camino. Por fin llegó a la cima de la pirámide donde estaba el helipuerto. Se subió al helicóptero, tomó los controles y comenzó a volar. No tardaron en aparecer por sus flancos dos helicópteros más que venían a darle caza. Estaban equipados con sendas ametralladoras que no dudaron en usar para tratar de derribarlo. Él los esquivó un buen tiempo, pero al fin un proyectil certero hizo impacto en el motor y él comprendió que debía saltar. Se acomodó el paracaídas y se arrojó al vacío sin demasiada idea de adónde iba a parar. A medida que se acercaba al suelo notaba como su trayectoria lo llevaba directamente hacia una claraboya en un edificio grande, muy grande. Él pasó a través de ella y se encontró en un salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El salón era enorme, inabarcable. Ciertamente estaba oscuro, apenas se podían adivinar sus esquinas en la penumbra. Él se preguntaba qué hacía ahí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-3159220844312118848?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/3159220844312118848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/11/delirio.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/3159220844312118848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/3159220844312118848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/11/delirio.html' title='Delirio'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-880237284711075633</id><published>2009-11-02T17:08:00.000-08:00</published><updated>2010-06-08T14:43:33.023-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Sanjosé</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/4/49/Subte_San_Jose.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 513px; height: 384px;" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/4/49/Subte_San_Jose.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya era tarde y el vagón iba vacío, por un momento pensó que iba a encontrar cerradas las rejas de Medalla Milagrosa, pero al final consiguió tren. Le llamó la atención que no haya nadie en su camino pero también, a la hora que venía a tomar el subte a quién se iba a encontrar. Al bajar caminó hasta la punta del andén. Le gustaba el primer vagón, mirar el camino por el costado de la cabina del conductor, espiar los secretos del subte. La estación San José, por ejemplo, fue construida dos veces. La primera para cruzarse con la Línea C en Constitución y la segunda como un escalón más en el camino a Bolívar cuando la idea original fue desechada. Yendo desde el oeste, antes de llegar, aún hoy se alcanza a ver la antigua estación San José (ahora hay talleres, según sabía). Desde el primer vagón uno ve como se acerca por la derecha la estación vieja y a último momento el tren se desvía a la izquierda y se encuentra con la estación nueva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba llegando a Entre Ríos cuando notó que le faltaba la billetera. No se preocupó demasiado, un robo era improbable, lo más seguro era que se la hubiese olvidado en el escritorio de la oficina. Mientras buscaba vio como el tren se acercaba a San José, y se dispuso para el amague con el que el tren se desviaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tren no se desvió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero fue desconcierto, tal vez no había tomado el último coche sino uno fuera de línea que se dirigía a los talleres. Pero ahí no había talleres. El tren se detuvo en un andén como todos, aunque callado, silencioso, como si Buenos Aires arriba se hubiese apagado por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Golpeó la puerta del conductor. No hubo respuesta, de modo que se asomó por la cabina a ver qué pasaba. No había conductor. Aún así, las puertas del vagón se abrieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trató de poner la cabeza fría, todo era un error, claro. Se asomó al andén para ver por donde andaba. Apenas despegó el segundo pie del vagón las puertas se cerraron y el tren reanudó su marcha rumbo (¿a dónde? ¿A Constitución?). Él trató de detenerlo (¡ja!) golpeando los costados mientras se iba, pero finalmente quedó de pie inmóvil en el andén abandonado. Tenía que pensar. Pedir ayuda. Agarró el celular, capaz que tenía señal, pero no tenía batería. Había olvidado cargarlo. Carajo, si por lo menos pudiera hablar con su secretaria, ella sabría qué hacer. No recordaba el nombre de su secretaria. Los nervios, por supuesto, qué querés en esta situación, el de su esposa no se lo iba a olvidar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recordaba el nombre de su esposa. No recordaba si tenía esposa, o hijos, o algún tipo de familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que faltaba, que encima le de un panic attack. Nunca había tenido claustrofobia, pero imaginó que debía ser algo muy parecido a lo que sentía ahora. Midió las posibilidades. Podía bajar a la vía y volver caminando hasta Entre Ríos, pero le pareció peligroso e innecesario. OK, le dio cagazo. La otra era salir por el arco que había a mitad del andén. Tenía dos molinetes de los viejos y del otro lado estaba completamente oscuro, pero era la única salida que se podía considerar como tal. Trató de imaginarse a dónde podría salir, pero no recordaba dónde estaba ubicada la estación.&lt;br /&gt;Ya sin sorpresa, descubrió que no recordaba su nombre ni su pasado. Miró la negra oscuridad que había detrás de los molinetes y en un impulso de resignación decidió atravesarlos. Se lo tragó el olvido en el que hacía años dormía la vieja Estación San José.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-880237284711075633?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/880237284711075633/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/11/sanjose.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/880237284711075633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/880237284711075633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/11/sanjose.html' title='Sanjosé'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-5737741824990139006</id><published>2009-10-26T10:53:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:43:33.024-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Un grano por día</title><content type='html'>&lt;object height="132" width="353"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=c0d198d" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" height="132" width="353"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traté a Roberto Magnoli durante tres épocas bien distintas a lo largo de toda mi vida. La primera fue sobre el final de mi educación primaria. Corrían los primeros cincuentas y mis padres habían decidido que sería buena idea ponerme un profesor particular que me ayude con ciencias naturales, materia en la que paradójicamente andaba más flojo. El profesor era un hombre de avanzada edad llamado Florentino Sallese. Roberto Magnoli también acudía a sus clases, y con frecuencia compartíamos el horario. Yo tenía doce años por entonces. Roberto era considerablemente menor. En realidad no tanto, pero para un niño de ocho otro que está a punto de pasar a la secundaria es enorme. El apoyo escolar se mantuvo durante tres meses, hasta la finalización de las clases. A poco de comenzado el nuevo año me enteré del fallecimiento de Sallese, aparentemente por causas naturales.&lt;br /&gt;A pesar de vivir en el mismo barrio en una época en que Buenos Aires no era tan gigantesca e impersonal como ahora, durante mucho tiempo le perdí el rastro a Magnoli. Nuestro contacto se reanudó ya de adultos, o casi. Promediaban los sesenta y yo estaba pronto a recibirme de médico en una importante universidad privada. Fue entonces cuando empecé a compartir materias con él. Reconozco que era un alumno brillante que realizó su carrera a un ritmo infatigable, logrando en apenas cuatro años ponerse casi a la par conmigo, que ya llevaba seis. Sin embargo, no es eso lo que más recuerdo de él por aquellos años.&lt;br /&gt;Roberto Magnoli era el tipo más calavera que vi en mi vida. Nunca logré entender cómo lograba congeniar la tenacidad para llevar adelante sus estudios con la forma en que le gustaba la joda. Era la época del Club del Clan, Elvis, Los Beatles, Hipopótamus e Isidoro Cañones. Y Roberto era un playboy. A mí me llamaba la atención ya por aquella época cómo había crecido el pequeño niño que yo conocí, al punto que todos nos daban la misma edad. Porque por cierto, solíamos compartir mucho tiempo juntos. Estudiando y saliendo. Lo único que jamás pude entender es en qué momento dormía. Recuerdo un episodio con claridad. A las ocho de la mañana de un lunes rendíamos Medicina Interna II. El sábado estuvimos juntos hasta las seis de la mañana en Kontiki. El domingo nos juntamos para estudiar a las seis de la tarde y no paramos de hacerlo durante trece horas, salvo para cenar, preparar café y un pequeño break de cinco minutos a las cuatro de la madrugada en que Roberto me pidió recostarse en el sofá para aclarar ideas. Cinco minutos apenas, y al levantarse estaba fresco y rozagante. En el examen nos fue bien, y luego de aprobar me invitó a almorzar a modo de festejo. Yo decliné amablemente en vista de mi cansancio, pero él de todos modos fue a un restaurante con una compañera de otro curso. Volví a verlo a la noche, luego de descansar toda la tarde. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://orgia.hijodeblog.com/files/2010/03/arroz-2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 331px; height: 248px;" src="http://orgia.hijodeblog.com/files/2010/03/arroz-2.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Entonces lo encontré con la misma muchacha, con quien habían compartido el día entero paseando por la ciudad. Charlando con ella me enteré de que el día anterior también se habían visto, en un asado al que Roberto asistió luego de separarse de mí en Kontiki, y que había durado desde las nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde. Miré a Roberto. Su aspecto no era el de alguien que llevara al menos cuarenta y ocho horas sin dormir, sino todo lo contrario.&lt;br /&gt;Al poco tiempo de recibirnos Roberto Magnoli recibió una propuesta de trabajo del Centro Médico Coyoacán en México D.F. y así le perdí el rastro nuevamente, y por mucho más tiempo que la última vez.&lt;br /&gt;La siguiente oportunidad en que nuestros caminos se cruzaron fue hace apenas dos meses. Ambos nos convertimos en médicos prestigiosos, y tuvimos vidas al menos interesantes. Yo tuve hijos, nietos, libros y árboles, y cuando la jubilación y el retiro ya eran prácticamente mis únicas expectativas en el campo profesional, recibí una sorpresa que logró movilizarme lo suficiente como para redescubrir el entusiasmo de mi tarea. A mis sesenta y cuatro años y en mi condición de Jefe de Oncología del Hospital Argerich ya casi nada me impresiona, pero cada tanto algo llama mi atención y me hace sentir una vez más en el llano. Eso fue lo que me sucedió cuando encontré a Roberto Magnoli ingresando a una sesión de quimioterapia.&lt;br /&gt;Ninguno de los dos es ingenuo, y ya en ese momento ambos nos dimos cuenta de lo que estaba pasando. En cuestión de algunos meses, Roberto Magnoli iba a morir.&lt;br /&gt;A partir de ese momento, y en vista de mi casi inminente retiro, comencé a ser para él más un viejo compañero que un médico. Sin embargo, reconozco que lo que me empujó a este comportamiento no fue tanto la amistad o la compasión como la curiosidad. Es sabido que el cáncer deteriora, y por cierto Roberto tenía más apariencia de octogenario que de alguien que recién entra en sus sesentas, pero más allá de eso su aspecto era el de un octogenario pleno de salud. Algo no me cerraba.&lt;br /&gt;En una de esas charlas que él y yo solíamos tener, mezcla de diagnóstico, tratamiento y nostalgia, finalmente encontré el punto. Aunque preferiría no haberlo hecho.&lt;br /&gt;-Rober, ¿cuántas horas dormís por día? –le pregunté con ingenuidad.&lt;br /&gt;-Ocho –me contestó-. Desde que tengo memoria nunca dormí menos de ocho horas.&lt;br /&gt;-Dale, piratón –retruqué, jocoso-, eso puede ser ahora, ¿te pensás que no me acuerdo de aquellas maratones de varios días sin pegar un ojo?&lt;br /&gt;-Ja, ja, es verdad. A lo mejor es un buen momento para que te cuente la verdad sobre todo aquello.&lt;br /&gt;Yo lo miré intrigado.&lt;br /&gt;-¿Te acordás de Sallese? ¿El profesor de biología?&lt;br /&gt;Asentí&lt;br /&gt;-El tipo era un genio. Pero un genio muy solitario. Así que yo les pedí permiso a mis viejos para ir a saludarlo para Navidad aquel año. Se puso muy contento el viejo. Y en agradecimiento me dio un regalo.  Resulta que Sallese era químico, y tenía un pequeño laboratorio donde se había pasado la vida experimentando. Allí me llevó, y me ofreció un frasco grande de vidrio, de los de cinco kilos de mayonesa, lleno de lo que parecía ser granos de arroz. Yo lo miré extrañado y dudé en ese momento de la cordura del profesor. El se dio cuenta y me dijo: “Entiendo que te parezca raro, pero no es lo que parece. Es mejor que vos mismo lo descubras, pero antes te quiero hacer una recomendación. Al menos cuando pruebes el primero, será conveniente que estés desnudo. Ojalá sepas cómo aprovecharlo”. Sallese murió a los pocos días, y pasaron algunos más hasta que me animé a probar el primer grano. Eran las once de noche y estaba solo en mi cuarto. Desde la ventana veía los autos pasar por la avenida. Me quité toda la ropa y tragué sin morder el comprimido, que eso era. De inmediato la ciudad se calló. Miré por la ventana y los autos estaban quietos. El reloj se había detenido. Sin embargo, cuando quise abrir la puerta, ésta estaba durísima, como si fuera de hierro macizo y sus bisagras estuvieran completamente oxidadas. En ese momento no entendí lo que pasaba. Reconozco que tuve miedo. El mundo se había detenido. Nadie escuchaba mis gritos, ni mi llanto, ni nada. Finalmente, me quedé dormido. Dormí unas cuantas horas. Cuando me desperté, eran las once de la noche.&lt;br /&gt;-¿Perdón?&lt;br /&gt;-Hoy quizás lo comprendo mejor. Cada uno de esos granos altera el metabolismo de tal forma que lo que para el mundo eran ocho horas para mí era apenas un segundo. No podía afectar nada de ese mundo, ni siquiera mover objetos, pero lo que sí podía hacer era dormir durante ese tiempo. Así que desde los ocho años he tenido días de treinta y dos horas. Cada vez que he querido dormir, me tomaba un comprimido y descansaba durante ocho horas corridas sin que nadie se diera cuenta, a veces a la vista de todos. Gracias a eso pude terminar mi carrera en tiempo record sin dejar de divertirme. Pero ya ves, eso también me hizo envejecer más rápido. No me quejo. He vivido mucho y bien. Más de lo que la mayoría vivirá. Ahora me toca pagarlo. Eran veinte mil comprimidos en el frasco. Gracias a ellos, he vivido casi una vida de más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace dos días murió en su cama Roberto Magnoli. Ha vivido intensamente, más que cualquiera de nosotros. Hoy, a modo de homenaje, he venido a visitar por última vez su casa.&lt;br /&gt;Bajo su cama hay una cajita de fósforos. En su interior, unos cuantos granos de arroz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-5737741824990139006?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/5737741824990139006/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/10/un-grano-por-dia.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/5737741824990139006'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/5737741824990139006'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/10/un-grano-por-dia.html' title='Un grano por día'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-566140701366861213</id><published>2009-10-10T06:37:00.000-07:00</published><updated>2011-01-16T13:47:27.934-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Blues del Gato</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;font-size:78%;" &gt;(Animate, dale play)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="132" width="353"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=db49cdb" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" height="132" width="353"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se llamaba Poe. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_QDH1g0jQG2o/SaKa3wFxPiI/AAAAAAAAATw/G2afANKq4Go/S1600-R/223098gato-negro.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 337px; height: 232px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_QDH1g0jQG2o/SaKa3wFxPiI/AAAAAAAAATw/G2afANKq4Go/S1600-R/223098gato-negro.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Tenía unos ojos verdes profundos e hipnóticos, y un pelo negro largo y sedoso. Confieso que a veces me intimidaba. Katja se reía, decía que no me tenía que preocupar por Poe, que era su amigo y su compañía. Lo cierto es que el gato siempre estaba presente, siempre mirándonos. Las noches en que estábamos juntos, siempre en su depto, haciendo el amor durante horas, la mirada de Poe se clavaba sobre nosotros, como si fuera un silencioso voyeur observando nuestra intimidad. A Katja la excitaba eso, lo sé. Pero a mi su presencia nunca me gustó del todo. Ese era mi momento, mío y de ella, y no estaba dispuesto a compartir protagonismo con una bestia de cuatro patas. Pero para ella era su debilidad, y yo debía respetarlo. De no ser por ella, con gusto lo hubiera revoleado por la ventana merced a una patada bien puesta.&lt;br /&gt;Poe me miraba. Esta vez estuve realmente tentado a darle esa patada redentora, pero me contuve. En lugar de eso lo tomé con mi mano derecha del collar de vinilo negro con su nombre que Katja le había puesto y lo encerré en el baño. Él se dejó llevar mansito, pero a los pocos minutos estaba nuevamente conmigo. Estaba claro que quería ser mi pesadilla.&lt;br /&gt;La habitación necesitaba un poco de orden, es cierto. Katja nunca fue la mujer más prolija que conocí, pero en esta ocasión era demasiado. Fui al lavadero y busqué elementos de limpieza. Encontré todo lo que hacía falta, Katja era disciplinada con ese tipo de cosas. Así que simplemente me agaché y me puse a limpiar.&lt;br /&gt;Katja era divina. Nuestra relación ya llevaba un par de años, y por mi parte no hacía más que afianzarse. Jamás la visitaba con las manos vacías. Depende el humor del día podía llevarle champagne, o un muñeco de peluche, o chocolates (que le encantaban, pero le producían tal culpa que me puteaba mientras se los devoraba). Era una muñeca, la mujer de mis sueños. Veinticinco años, piel tersa apenas bronceada, cabello rubio largo y sedoso. Su sonrisa iluminaba cualquier ambiente y sus tetas daban para quedarse el resto de la vida durmiendo entre ellas. Tenía un culo espectacular y generoso, y la vagina más bella que jamás haya visto. Y esos ojos, verdes y profundos como los de su gato.&lt;br /&gt;Mi vida es sencilla y rutinaria. Tengo un trabajo aburrido que me insume muchas horas. No gano mal pero tampoco excesivamente bien. Mis padres me dejaron una casa modesta pero bien ubicada. No tengo demasiados gastos fijos ni preocupaciones. Mi único vicio es Katja. No ha pasado una semana sin que la visite desde mi divorcio. La tercera parte de lo que gano se lo destino a ella. Se lo merece, es magnífica. Con ella tengo una buena charla, siempre, el mejor sexo que he probado y una dulzura y una simpatía que la convertían en la muchacha más deliciosa que ha pasado por mi vida. Un servicio con Katja me llenaba más que cualquier relación con una "novia". Por eso sentí que me traicionaba cuando me dijo que se iba a retirar.&lt;br /&gt;-¡Voy a dedicarme a la profesión para la que me preparé! –me dijo con una sonrisa en los labios- Hacer esto me encanta, pero mi tiempo ya pasó. Ahora todo el mundo me va a conocer como la Licenciada Moreno, ¿qué tal?&lt;br /&gt;-Podés ser la Licenciada Moreno sin que dejemos de vernos…&lt;br /&gt;-Ay, amor… sabés que eso no es cierto… no es compatible ser Licenciada en Sistemas y hacer lo que hago… Ya vas a encontrar otra chica mejor que yo…&lt;br /&gt;-¡No quiero otra mejor que vos! ¡No quiero una puta barata que me chupe la pija por un par de mangos! ¡Yo te quiero a vos!&lt;br /&gt;-Bebé… no me podés tener más ya… dale, aprovechemos nuestra última noche. Vení con mami.&lt;br /&gt;En todo el tiempo que estuvimos juntos le llevé muchos regalos. Uno de los que más le había gustado era una estatuilla de bronce que representaba a una mujer alada sin cabeza y sin brazos. Ella la llamaba la Victoria de Samotracia. Creo que ni siquiera llegó a darse cuenta de cuando le golpeé la sien con ella. Fue en un solo movimiento, rápido e incontenible. Apenas lo entendí cuando vi su cuerpo en el suelo y la sangre que empezaba a manar de su cabeza. Primero traté de limpiar la mancha de sangre, pero pronto me di cuenta de que no tenía demasiado sentido con el cadáver ahí, tirado en el suelo. Entonces me dediqué a borrar cuidadosamente mis huellas de la habitación. Empecé por la estatuilla, por supuesto, pero luego me ocupé de botellas, vasos, espejos, picaportes, todos aquellos lugares donde había apoyado los dedos. En un par de horas el lugar estaba impecable y sin restos de mi presencia.  Antes de irme le hice una última caricia a Poe en el lomo.&lt;br /&gt;Sé que hice mi trabajo de limpieza a conciencia, pero los forenses encontraron mis huellas y restos de su sangre en el collar de Poe de cuando lo llevé al baño.&lt;br /&gt;Finalmente, el gato de mierda me mandó en cana.&lt;br /&gt;Cuando salga me compro un perro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-566140701366861213?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/566140701366861213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/10/blues-del-gato.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/566140701366861213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/566140701366861213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/10/blues-del-gato.html' title='Blues del Gato'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_QDH1g0jQG2o/SaKa3wFxPiI/AAAAAAAAATw/G2afANKq4Go/s72-Rc/223098gato-negro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-298460984970525695</id><published>2009-10-06T15:40:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:39:19.245-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Linepithema humile</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.la-arania.com/iMAGENES/Imagenes/IlusionesOpticas/hormigas_moebius.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 300px; height: 569px;" src="http://www.la-arania.com/iMAGENES/Imagenes/IlusionesOpticas/hormigas_moebius.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="EstiloJustificadoPrimeralnea1cm" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Siempre fuimos tan soberbios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EstiloJustificadoPrimeralnea1cm" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Los hechos se dieron más o menos de este modo. A fines del XIX Argentina estaba pasando por un cierto período de esplendor que le permitía exportar materias primas a todo el mundo. La mayoría de esas exportaciones se hacían por barcos que salían de Buenos Aires y llegaban a distintos puertos en todas partes del mundo. En muchos de esos barcos viajaron algunos polizones casi invisibles: hormigas. Y no sólo hormigas comunes, obreras estériles que morirían al llegar a tierra, no: también viajaron reinas fertilizadas dispuestas a fundar nuevas colonias. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EstiloJustificadoPrimeralnea1cm" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Pero estas hormiguitas viajeras tenían una particularidad: en Argentina, su tierra, tendían a luchar ferozmente entre miembros de distintas colonias. Bastaba con poner juntas a dos hormigas de dos barrios cercanos para ver cómo se atacaban a mordiscones y se arrojaban sustancias tóxicas, en una lucha sin tregua hasta que una de las dos moría. En el extranjero, sin embargo, conocieron el cooperativismo. Tal vez al encontrarse en un ambiente extraño y hostil, las distintas colonias de hormigas argentinas establecieron una política de mutua ayuda, y así fueron creciendo en número y expandiéndose. Su instintiva agresividad fue canalizada hacia las especies locales, generalmente muy superiores en tamaño pero impotentes ante el número cada vez mayor que tenían las invasoras. Lenta y silenciosamente fueron creando su imperio. En lugar de crear nuevas colonias independientes unas de las otras como todas las demás hormigas, éstas fueron formando megacolonias comunicadas entre sí, construyendo monstruosos hormigueros de miles de kilómetros de extensión. Para comienzos del XXI toda la costa oeste de Estados Unidos, Italia, España, Portugal, Francia, Suiza, Hawai, Australia y Nueva Zelanda habían pasado a formar parte de su dominio, exterminando o desplazando a sus rivales autóctonas y alterando los respectivos ecosistemas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EstiloJustificadoPrimeralnea1cm" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Si bien ya para finales del XX estaban consideradas como plaga, fue la extinción de la lagartija cornuda costera de California la primera señal importante de alarma. Esta lagartija se alimentaban de hormigas nativas, 10 veces más grandes que las argentinas, pero a esta altura notablemente inferiores en número. En su afán expansionista las invasoras eliminaron a sus rivales y dejaron sin alimento a los reptiles, que se negaban a comer a las nuevas habitantes debido a su sabor amargo y desagradable. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EstiloJustificadoPrimeralnea1cm" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Poco a poco las hormigas sudamericanas iban tomando el mundo, formando más colonias y eliminando a más especies. Los esfuerzos por exterminarlas, fumigando amplias zonas con insecticidas varios, resultaban inútiles. Dejó de ser un asunto de los entomólogos cuando se dieron cuenta de que habían alcanzado un número que les permitía desafiar no sólo a sus pares sino a otras especies más grandes. El 7 de agosto de 2006 a las tres de la mañana los habitantes de Waco, Texas, fueron atacados por un ejército de cientos de miles de millones de hormigas. Su ínfimo tamaño y su enorme cantidad constituían su gran fuerza. Podían escurrirse hasta por lo huecos más pequeños de los edificios y eliminar a sus ocupantes no sólo a mordiscones, sino también provocándoles la muerte por asfixia al penetrar en grandes cantidades por todos los orificios del cuerpo de los pobladores. La victoria fue aplastante. Waco quedó en poder de los insectos, y ni siquiera el poderoso ejército americano pudo hacer nada. Uno a uno fueron tomando pequeños pueblos, y luego pequeñas ciudades. Como si tuvieran algún sistema de comunicación intercontinental el 1º de enero del 2007 la isla de Ibiza, en España, cayó en manos del diminuto Imperio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EstiloJustificadoPrimeralnea1cm" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Fue entonces que Argentina se convirtió en la Tierra Prometida. A alguien se le ocurrió que los argentinos habían convivido cinco siglos con sus hormigas sin problemas, y que allí sería un lugar seguro. Y por un tiempo lo fue. A medida que el mundo iba cayendo bajo la dominación de las hormigas la Patagonia Argentina, hasta entonces despoblada, se fue llenando de nuevos pueblos y ciudades adonde llegaban exiliados de todo el mundo. Mientras tanto las Naciones Unidas, con Estados Unidos a la cabeza, se habían convertido en un organismo militar decidido a exterminar a las hormigas de la faz de la tierra. Pero esto no resultaba fácil. Habían vivido millones de años más que nosotros en este planeta, y eran resistentes incluso a la radiación atómica. Podían meterse por donde querían y no había forma de eliminarlas destruir el lugar donde se hubiesen asentado, ya fuese un pueblo o una gran ciudad como Washington, que con todo su poderío cedió el 4 de julio de 2007 ante la cantidad abrumadora del invasor. Al escuchar la noticia de la evacuación del Pentágono, el mundo comprendió que una época había terminado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EstiloJustificadoPrimeralnea1cm" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Lo que siguió fue casi un trámite. El modus operandi de las hormigas era prácticamente el mismo en todas las ocasiones: atacaban a la madrugada, cuando las ciudades estaban más indefensas. En pocas horas terminaban con la población. Los que podían, huían, los que no, morían. Las invasoras sabían lo que querían: ni perros, ni gatos, ni demás animales eran atacados. De esta manera fueron cayendo New York, París, Londres, Tokio, Beijing, Hong Kong, Sydney. Oceanía fue el primer continente completo en ser desalojado de vida humana a principios de 2010. Luego le siguió África. El otrora poderoso Estados Unidos fue el país más golpeado de América: sólo algunos poblados ubicados más al norte, en el estado de Maine, sobrevivían para fines de 2011. En 2012 ya habían caído Europa y Asia. Sólo restaba América del Sur.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EstiloJustificadoPrimeralnea1cm" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Todo el terror que se había apoderado del mundo a partir de 2007 apenas se había sentido al sur del Ecuador. Brasil, Venezuela, Chile y especialmente Argentina vivieron su momento de mayor esplendor al recibir a los refugiados de todo el mundo. Pero cuando el problema mundial se tornó incontrolable la economía de estos países no pudo resistir la gran demanda de alimento. Entonces llegaron ellas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EstiloJustificadoPrimeralnea1cm" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Hasta 2012 las hormigas habían respetado a sus pares de América del Sur, quizás por una suerte de cosanguineidad que les impedía volverse contra sus ancestros. Pero con la guerra casi ganada sólo restaba conquistar esa parte del mundo para exterminar esa plaga llamada ser humano y volver al orden natural tan añorado. Durante los primeros meses del año las batallas entre las que venían del norte y las que nunca se habían ido del sur eran interminables. Pero a mediados de mayo las hormigas desaparecieron de Sudamérica. Era imposible encontrar una sola por ningún lado. Algunos optimistas creyeron que finalmente se habían exterminado entre ellas y festejaron. Pero no: estaban firmando un acuerdo. El 16 de junio de 2012 a las 03:45 hora de Argentina atacaron cada hogar, cada edificio, cada persona que encontraron desde el Amazonas hasta Tierra del Fuego. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EstiloJustificadoPrimeralnea1cm" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Desde mediados del Siglo XX estábamos convencidos de que nosotros mismos provocaríamos “el fin del mundo”, mediante guerras nucleares, destruyendo el medio ambiente o asesinados por nuestras propias máquinas. Hoy sobrevivimos 63 familias en la Antártida, refugiados en la Base Comodoro Marambio con comida para un año y medio y sin posibilidad de reabastecernos, ya que pisar el continente significa una muerte segura e inmediata. Esperamos indefensos nuestra propia extinción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="EstiloJustificadoPrimeralnea1cm" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="line-height: 200%;font-family:&amp;quot;;font-size:100%;"  &gt;Siempre fuimos tan soberbios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-298460984970525695?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/298460984970525695/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/10/siempre-fuimos-tan-soberbios.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/298460984970525695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/298460984970525695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/10/siempre-fuimos-tan-soberbios.html' title='Linepithema humile'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-4777319941209632077</id><published>2009-09-27T09:47:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:41:57.299-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Borrador</title><content type='html'>El argumento central de la obra que estoy proyectando escribir es acerca de una invasión de seres llegados de otro mundo en extrañas naves. En principio establecerían un contacto pretendidamente pacífico y tratarían de impresionarnos con su tecnología avanzada y sus novedosas armas. Luego serían reveladas sus verdaderas intenciones. Desarmarían nuestra estructura política mediante el secuestro y asesinato de nuestros líderes y con su poderío militar arrasarían a nuestras fuerzas. Lo siguiente sería esclavizarnos y obligarnos a extraer nuestros recursos naturales, los cuales serían enviados a su mundo en una transacción unilateral en la cual nosotros sólo obtendríamos humillación y sufrimiento. Nuestras vidas no valdrían nada para ellos, y de esa manera nos aplastarían como a cucarachas, y nos masacrarían sin piedad. Nosotros perderíamos nuestra voluntad de reproducirnos y de a poco nos iríamos extinguiendo mientras ellos se adueñan de nuestro mundo. Así llegaría el final del Gran Imperio Azteca.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-4777319941209632077?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/4777319941209632077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/09/borrador.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/4777319941209632077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/4777319941209632077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/09/borrador.html' title='Borrador'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-6750526845801521818</id><published>2009-09-23T03:08:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:43:33.024-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>La Cosecha</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://farm1.static.flickr.com/1/188146077_ee9d471d43_o.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 452px; height: 316px;" src="http://farm1.static.flickr.com/1/188146077_ee9d471d43_o.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Debo reconocer que yo también subestimé a Fede. La última vez que lo vi me dejó una llave.&lt;br /&gt;-Necesito que me la cuides. Sirve para abrir un locker en la estación de Once.&lt;br /&gt;-¿Y para qué me la das?&lt;br /&gt;-Espero que sea pura paranoia.&lt;br /&gt;No lo era. Eso fue un viernes. El miércoles siguiente apareció flotando en el Río Paraguay. Ese mismo día me fui a Once a abrir el locker. En su interior había un bolso de tela de avión con un cartel escrito con fibrón en una hoja A4 que decía “Todo lo que necesitás para una carrera exitosa”.&lt;br /&gt;Fede era el cadete del diario. Veintidós años, novia, siempre supimos que quería ser periodista, pero nadie lo tomaba en serio. Durante los últimos meses nos decía que estaba haciendo una investigación en su tiempo libre que cuando la viéramos nos íbamos a caer de culo. En el bolso estaban los resultados de esa investigación.&lt;br /&gt;Durante este tiempo Fede estuvo viajando dos veces por mes a Formosa. La investigación era muy prolija, con mucho trabajo de campo, grabaciones, videos, fotos y documentación de diversos tipos. Estaba centrada en un político y empresario muy importante, oriundo de la zona, pero cuya influencia estaba proyectada a nivel nacional. Este sujeto tiene por igual detractores y partidarios, pero la investigación de Fede no se centraba en su actividad pública ni privada, sino en la íntima y personal.&lt;br /&gt;Al parecer, en Clorinda, provincia de Formosa, la venta de bebés es una parte más de la economía local. De hecho hay mujeres que se ganan la vida quedando embarazadas para luego vender sus hijos a precio dólar o euro. El precio de las criaturas depende de sus características, pero rara vez baja de las cinco cifras.&lt;br /&gt;Aparentemente este hombre tenía importantes intereses puestos en la venta de bebés, además de muchos otros negocios ilegales, relacionados en su mayor parte con el contrabando, desde cd’s o electrodomésticos hasta drogas y armas, además de inmigrantes y prostitutas, por supuesto. Sin embargo, y a pesar de que esta información era suficiente para comprometer seriamente la imagen del sujeto en cuestión, el núcleo de la investigación pasaba por otro lado, y resultaba ser terrorífico.&lt;br /&gt;Desde hace al menos 20 años, mes por medio aproximadamente, este hombre adquiere para sí una niña de no más de tres meses de edad. Algunas de ellas incluso serían sus hijas biológicas al parecer. A partir de entonces las aloja en una casona en las afueras de la ciudad, custodiadas por dos mujeres de su más extrema confianza. Las mujeres dan a las niñas todo lo que necesitan para su supervivencia, pero no más que eso. Las niñas están bien alimentadas, pero no reciben ningún tipo de educación. Jamás aprenden a hablar ni tienen ningún tipo de contacto con el mundo. Pasan toda su vida encerradas en celdas individuales de no más de cuatro metros cuadrados donde hay una cama y una letrina para cada una. No usan ropa, pero el ambiente está climatizado y tienen mantas y cobijas para cubrirse. Dos veces por semana sus carceleras las bañan, les cortan las uñas y las higienizan. Para evitar actos de rebelión las mantienen permanentemente sedadas con distintas drogas. Si se enferman procuran curarlas, pero de no ser posible las sacrifican. Así las niñas crecen en estado casi salvaje hasta llegar a la pubertad. Cuando les llega la menarca y su cuerpo comienza a desarrollarse y empiezan a sentir las primeras necesidades sexuales, reciben una visita de su dueño. En general durante un fin de semana. Este se las lleva a su dormitorio en la última planta de la casona y luego las viola, tortura y asesina salvajemente, improvisando siempre algún nuevo método para lograr el sufrimiento de sus víctimas. Luego el cuerpo es entregado al cementerio local, donde es discretamente cremado.&lt;br /&gt;Según Fede, en el bolso estaba “todo lo que necesitás para una carrera exitosa”, pero se equivocaba.&lt;br /&gt;Para tener una carrera exitosa, lo primero que hace falta es conservar la vida. La información que Fede había reunido le había costado la suya, y podía llegar a costarme la mía.&lt;br /&gt;Fue una verdadera pena ver cómo el fuego consumía el resultado de una investigación semejante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-6750526845801521818?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/6750526845801521818/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/09/la-cosecha.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/6750526845801521818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/6750526845801521818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/09/la-cosecha.html' title='La Cosecha'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-5242631190384076772</id><published>2009-09-22T16:24:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:43:33.024-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Tópicos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://blogs.clarin.com/blogfiles/clubdelaserpiente/Clue-Cast.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 371px; height: 296px;" src="http://blogs.clarin.com/blogfiles/clubdelaserpiente/Clue-Cast.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;El cuerpo de Lord Dambry estaba tirado en el medio de la sala de estar. Todos los invitados observaban con la boca abierta. La noche estaba cayendo sobre el delta, y la tormenta hacía rato que había dejado anegada la mansión de Lady Rockwell. Nadie podría entrar o salir de la isla privada hasta que las aguas no bajaran. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;El Inspector Lancaster reunió alrededor de la mesa del comedor principal a todos los presentes. Él había sido invitado personalmente por Lady Rockwell para la presentación en sociedad de su libro de sonetos. Era un secreto a voces que Lord Dambry y Lady Rockwell eran amantes, de manera que Lord Rockwell era el principal sospechoso a investigar por Lancaster. Sin embargo, Rockwell recordó a los presentes que Lancaster era un conocido ludópata, y que mantenía con Dambry severas deudas de juego, lo que inmediatamente lo convertía a él mismo en sospechoso. El dueño de casa no pudo seguir elaborando su teoría porque una súbita descompostura lo llevó a vomitar sobre la mesa valuada en £20.000. Un minuto después Lord Rockwell estaba muerto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;El doctor O’Shaugnessy fue terminante. Lord Rockwell había sido envenenado. Los dedos de los siete comensales que aún vivían apuntaron al Inspector Lancaster. Todos excepto Lady Rockwell. La dama, aún conmocionada por haber perdido a sus dos hombres en la misma noche, declaró que le constaba que Lancaster era un caballero que se hacía cargo de sus deudas y que el dinero que le debía a Dambry había sido correspondientemente saldado más de un mes atrás, por lo que Lancaster no tenía motivos para cometer el crimen. Para esto las ocho personas se habían movido hacia el salón principal, donde la gran araña de cristal cedió y cayó sobre las cabezas de Lord Pyrus y su joven hija Amanda. Tanto la dueña de casa como el Inspector estaban consternados, ya que ahora era evidente que estaban siendo asesinados uno por uno, y aún no tenían idea de quién era el responsable de esas muertes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;Esto quedó confirmado cuando Sir Arthur Row decidió ir al toilette para enjugarse la transpiración. Unos momentos después Lady Rockwell lo echó de menos y junto con el Inspector Lancaster decidieron ir a buscarlo, para encontrarlo horriblemente atravesado por una ballesta en el despacho de Lord Rockwell.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;Por supuesto, la pregunta automática fue cuál había sido el motivo para que Row entrata furtivamente en el despacho de Rockwell. Lady Row se encargó de responderla. Su esposo tenía serias deudas con Lord Dambry y con el dueño de casa, provenientes de negocios que ella no alcanzaba a comprender. Si determinados documentos veían la luz era inevitable que lo acusaran de sospechoso. Ahora cualquier duda ha quedado despejada, dijo Lady Row segundos antes de que un alacrán la picara en su pierna derecha. Lancaster alcanzó a pisarlo antes de que atacara a alguien más, pero para ese momento Lady Row ya había fallecido en los brazos del doctor O’Shaugnessy. En ese momento Lady McIntyre sufrió un ataque de histeria y se arrojó por la ventana del despacho. Su cuerpo chocó contra el capitolio de la mansión antes de caer sobre las rejas con punta de lanza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;Nuevamente el Dr. O’Shaugnessy hizo recaer sus sospechas sobre el Inspector Lancaster. Lady Rockwell trató de interceder entre ambos caballeros cuando se cortó la luz de la residencia. Al volver, el cuerpo de la anfitriona yacía entre ambos. O’Shagnessy extrajo un arma de entre sus ropas, pero Lancaster fue más rápido y alcanzó a disparar primero. Una vez que comprobó el deceso del médico, Lancaster guardó su pistola. Entonces, con el camino libre, efectué un solo disparo que le voló la cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;Nunca más volverán a ignorar la presencia del mayordomo estos ricachones.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-5242631190384076772?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/5242631190384076772/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/09/topicos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/5242631190384076772'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/5242631190384076772'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/09/topicos.html' title='Tópicos'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-9110927517027551009</id><published>2009-04-15T09:28:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:44:41.284-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>La Posada de Rochelle</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://blogs.clarin.com/blogfiles/nhsp/73178_posadera_xl1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 314px; height: 707px;" src="http://blogs.clarin.com/blogfiles/nhsp/73178_posadera_xl1.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;El año del Señor 1234 corría agitado. La persecución de los albigenses dio como resultado secundario la creación de la Santa Inquisición, y los caminos de Francia estaban atestados de viajeros que iba de aquí para allá, muchas veces huyendo del fuego sagrado, y a veces incluso persiguiendo en su nombre. A mitad de jornada entre Guines y Poitiers estaba la Posada de Rochelle. Hubo épocas en que el negocio no anduvo bien, pero desde hacía varios años que por las noches siempre estaba llena. Los clientes solían ser lugareños (que muchas veces comerciaban con Rochelle y allí mismo gastaban sus ganancias), prostitutas, y nunca menos de una decena de forasteros que recalaba en la posada en busca de comida, alcohol, una cama mullida y una mujer que lo acompañe en ella. Estos forasteros eran de la más variada índole. Había fugitivos, campesinos, caballeros, soldados, eclesiásticos e incluso cada tanto algún que otro noble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sobre todos ellos, la siempre presente figura de Rochelle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digamos la verdad, Rochelle era una mujer hermosa. Su piel era blanca, sus ojos verdes tenían la profundidad del bosque, sus pechos, grandes y generosos, amenazaban desbocarse por los escotes que Rochelle usaba y apenas los contenían, su boca de labios gruesos y tentadores, sus caderas macizas, su culo parado, su cabellera café llena de rulos, eran un imán para los hombres ávidos de carne que noche a noche querían poseerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cada noche Rochelle elegía a uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella también estaba ávida de carne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca lugareños, nunca conocidos, cada noche Rochelle escogía un caminante, siempre el más apuesto, el más varonil, el más apetitoso y se lo llevaba a sus aposentos. A veces el caminante le decía que no tenía dinero. “A Rochelle no le importa tu dinero” era la respuesta invariable. Rochelle disfrutaba del sexo de manera irrefrenable, y cada hombre que había conocido su cuerpo se sorprendía de la manera en que ella sabía manejarlo. Sus presas entendían que no iban a tener oportunidad de repetir semejante pasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rochelle había aprendido a lo largo de los años a gozar de su cuerpo y hacer gozar a su ocasional compañero. Conocía a la perfección el arte de complacer. Sus gruesos labios parecían diseñados para rodear, besar y saborear cada centímetro del cuerpo de su amante, incluso esos centímetros que luego con fruición se hundiría en su cuerpo, una y otra vez, por cada uno de sus huecos. Le encantaba dar suaves mordiscos al miembro viril de sus hombres, a ellos los volvía locos y ella probaba de esa manera su sabor. La mejor de las rameras que frecuentaban la posada era una aficionada en comparación con Rochelle. Porque Rochelle lo disfrutaba, sentía el placer estremecer su piel y sus órganos, y gemía, y acababa una y otra vez y lo disfrutaba, y necesitaba más y más. Pero no solo sexo era lo que tomaba de sus amantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De madrugada, cuando los hombres que habían tomado su cuerpo sucumbían al influjo del sueño y de la cerveza, Rochelle tomaba de bajo su cama el cuchillo que su padre utilizaba para sacrificar cerdos, y se lo clavaba a su amante a la altura del corazón, rápido y sin dolor ni escándalos. Luego drenaba la sangre hacia un cubo y una vez seco con oficio de carnicero procedía a carnear el cuerpo y separar sus partes aprovechables. Cada tanto probaba la carne cruda, pero sabía que cocida el sabor resaltaba mucho más. Los guisos de carne de Rochelle eran famosos en la región, y ella estaba orgullosa. Procuraba utilizar toda la carne en el día, de manera de no necesitar salarla ni arriesgarse a que se eche a perder. Seguía los pasos de su abuela, reconocida cocinera famosa en todo el sur de Francia. Rochelle conocía el punto exacto de cocción y los condimentos que realzaban el sabor de cada músculo, de cada víscera, de cada miembro. El pene y los testículos se los reservaba para ella en la soledad del almuerzo, junto con los ojos (que aún conservaban su imagen) y el corazón (que había galopado por ella su última carrera). Pero el resto solía compartirlo generosamente con el resto de los pasajeros, que ni se imaginaban que su bocado de hoy era su compañero de juerga de anoche. Luego ella tiraba todo aquello que no se podía comer al pozo que tenía bajo el sótano y listo. Todo excepto la cabeza. Preparaba en un frasco una mezcla de salmuera y vinagre y allí conservaba cada cabeza, en un armario destinado a tal efecto. Así había hecho con su padre, ese hijo de puta de Jean-Luc, borracho perdido que se cansó de violarla durante más de veinte años, hasta que ella presa del odio arrancó de un mordisco su pene y luego, ya cebada, lo invitó a formar parte de su primer guiso. Así con sus tres pequeños hijos recién nacidos, que ni siquiera nombre habían llegado a tener. Así con todos los hombres que habían osado conocer el interior de su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah Rochelle, cuánto más hubieses seguido con tu cruzada culinaria de no haber hallado el manjar erróneo. Por supuesto, él debería haberte dicho que era el nuevo obispo de Poitiers. Y a los soldados no les gustó encontrar su cabeza entre otras 390 mientras hurgaban en tu sótano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pobre Rochelle. Tuvo tiempo de pensar en qué sabor tomaría su carne asada mientras el verdugo encendía la pira de la Inquisición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="visibility: visible;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/center&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-9110927517027551009?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/9110927517027551009/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/04/la-posada-de-rochelle.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/9110927517027551009'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/9110927517027551009'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/04/la-posada-de-rochelle.html' title='La Posada de Rochelle'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-1855306242111817320</id><published>2009-04-07T13:40:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:43:33.025-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Doppelgänger</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.graficacolectiva.org/blog/wp-content/aldridge02.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 500px; height: 250px;" src="http://www.graficacolectiva.org/blog/wp-content/aldridge02.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A usted le hablo mi querido amigo. Nos conocemos bien, hemos compartido horas de charlas, nos prodigamos mutuo respeto y admiración, y sin embargo nos odiamos tan intensamente…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo la primera vez que cruzamos palabra. Sí, la recuerdo, porque la memoria es sabia y guarda los momentos claves, al tiempo que descarta las trivialidades, y sabe como reconocerlas. Es así que mi primer encuentro con usted no se ha perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es increíble que haya pasado tanto tiempo. Su madre y la mía se habían hecho amigas, y así nuestra amistad fue casi obligatoria. Aquel primer día de salita de tres no fue lo más agradable, Alguien me puso el pie mientras corría y mi nariz fue a dar contra las baldosas del patio. Por supuesto que se que aquella pierna era suya, y usted también lo recuerda. Nunca en todos estos años hubo necesidad de traerlo al caso, pero quiero que sepa que está ahí, no se borra. Recuerdo su casa, divina, impecable, llena de habitaciones, con un inmenso hogar coronando el living y una hermosa pileta coronando el parque. Recuerdo la mía, mucho más humilde por supuesto, y sus filosas palabras que ya de chico me preguntaban cómo es que podía vivir así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También viene a mi memoria la Señorita Clara, y luego la Señorita Graciela, la Señorita Alejandrina y la Señorita Ethel. Todas ellas lo vieron, pero todas se declararon incompetentes ante lo que no sabían manejar. Los dos éramos brillantes, nuestras calificaciones y nuestros promedios eran los mejores de la escuela, y era la nuestra una sorda competencia por ser cada uno mejor que el otro. Sin embargo, jamás conseguimos sacarnos ni un poco de ventaja. No eran iguales nuestras respuestas en los exámenes, no eran iguales nuestras soluciones a los problemas, ambos demostrábamos una inventiva única, y sin embargo nuestras calificaciones eran las mismas, nuestros boletines eran calcados, y nadie podía acusarnos de copiarnos porque todos sabían que éramos únicos e incomparables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros caminos se separaron al llegar a la secundaria, recordará, amigo, tal vez debido a que ninguno de nosotros soportaba ya esa presencia que acompañaba y ensombrecía el propio brillo. ¿Pero se separaron realmente? No tardamos en vernos frecuentando las mismas fiestas, los mismos lugares, compitiendo por las mismas mujeres, a cual más hermosa, rivalizando en popularidad, sabiéndonos ambos encantadores, y aunque no había hombre ni mujer que se resistiera a nuestro carisma y personalidad, evitando siempre la confrontación directa de organizar una reunión social por miedo a que el brillo del otro opaque nuestra estrella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo nos convirtió en excelentes RRPP. Los dos teníamos una agenda llena de teléfonos y direcciones que implicaban la apertura de buena cantidad de puertas, y si bien nunca las comparamos, jamás pude entender cómo aquellos contactos que más me costaba lograr podían formar parte de su red también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el momento de entrar a la facultad pensé en usted, por supuesto que lo hice. Hacía rato que no sabía de usted más que por referencias, y debía encontrar algo que lo alejara de mi camino. Grande fue mi sorpresa al saber ya en cuarto año de mi carrera que usted andaba por caminos similares, y que pronto ambos seríamos comunicadores sociales egresados de diferentes universidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No fue eso obstáculo para apuntar siempre a la excelencia por supuesto. Logré siempre las mejores relaciones, y aún no había obtenido mi título cuando comencé a escribir en una publicación de primer nivel. Mi capacidad de productor periodístico era objeto de admiración, y no tardé mucho en tener la oportunidad de publicar con mi firma mis propios reportajes. Grande fue mi sorpresa cuando al ver mi primer gran entrevista con mi nombre en letras de molde, descubrí que en la misma fecha usted había conseguido lo mismo en la más prestigiosa de nuestras competidoras. A la distancia su sombra continuaba cayendo sobre mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que estará de acuerdo conmigo en que el cenit de nuestro paralelismo vino de la mano de Marta y Eugenia. Marta, mi hermosa Marta, la criatura más divina que haya pisado la Tierra. Bella, inteligente, talentosa, dueña de un carácter portentoso y una suavidad sobrecogedora. Enorme fue mi sorpresa cuando en un restaurant me presentó a su hermana gemela Eugenia, igual de encantadora que ella, quien se presentó con usted llevándola del brazo. Increíbles e inmanejables los designios del destino mi amigo, lo cierto es que el evento social que debió tenerme a mí y a mi esposa como protagonistas absolutos, lo tuve que compartir con usted bajo el formato de una boda doble. Noté en sus ojos la misma incomodidad que debió existir en los míos. Y quizás lo peor fue no poder hallar un solo invitado que acudiera a una sola de las bodas, todos eran comunes de nuestras agendas o de nuestras respectivas esposas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de entonces vivimos en una suerte de espionaje consensuado. Yo sabía de usted a través de mi esposa y usted de mí a través de la suya. Varias veces me ganó de mano al momento de conseguir un reportaje, y fueron otras tantas las que conseguí ganarle yo. Jamás una pizca de ventaja asomaba de ninguno de los dos lados, y llegamos al mismo tiempo a la radio, a los diarios y a la televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nacimiento de nuestros hijos en la misma fecha producto de sendas cesáreas programadas ya no resultó sorpresa. Creo que ambos sabíamos para esa altura que un cordón invisible ataba la vida de uno con la del otro. Marta y Eugenia lo sabían, y creo aunque nada me lo confirma que a su tiempo fueron mujeres de cada uno de nosotros. Y por supuesto, la trágica muerte de ambas mientras visitaban el World Trade Center no hizo otra cosa que ratificar la odiosa conexión entre nuestros destinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de ese momento nuestra competencia se exacerbó, y dejamos de fingir ante el mundo una pacífica convivencia. Nuestras palabras cruzaban de su diario al mío, de su programa a mí programa, y más de una vez me sorprendí modificando mi discurso con el objeto de evitar un acuerdo parcial con usted. Los ofrecimientos políticos no tardaron en llegar, y es así que luego de un importante camino nos encontramos compitiendo por la Jefatura de Gobierno de la ciudad más importante del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo tome a mal, mi amigo, pero sabemos que sólo uno de nosotros puede ganar esta competencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo permitir que gane, pero tampoco puedo permitir que pierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que la tragedia finalmente cierre nuestro círculo diabólico, usted sabe que las cosas en definitiva deben ser así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy moriremos juntos así como juntos nos hicimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adiós amigo, la Historia nos juzgará.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-1855306242111817320?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/1855306242111817320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/04/doppelganger.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/1855306242111817320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/1855306242111817320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/04/doppelganger.html' title='Doppelgänger'/><author><name>M. J. Howlin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13686225550332446610</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-rYHYFTR2Up0/Tjf4lJiHKiI/AAAAAAAABq8/pIbp_br97rw/s220/259949_1902423043672_1334593146_32012861_7738772_n.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4261855506712432077.post-9146395267953522958</id><published>2009-04-07T13:13:00.000-07:00</published><updated>2010-06-08T14:48:06.935-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sobremesa'/><title type='text'>Life is a Piece of Sheet</title><content type='html'>EL 90% de nosotros somos mercenarios. Vendemos nuestros servicios al mejor postor sin mayor fin que la obtención de dinero. Los usos que pensamos darle a ese dinero pueden ser loables, indispensables, incluso grandiosos. Pero es el dinero el que los mueve. El mismo dinero que sirve para comprar la leche que va en la mamadera de tu hijo paga la cocaina del adicto. Billetes con la cara de Mitre, San Martín, Belgrano, Rosas, Sarmiento o Roca. Y ojo que hablo de billetes, y no de gruesas  monedas que parecen desaparecidas del planeta. Por cierto, estoy cansado de tener que comprarme un paquete de puchos con $5 o caramelos de menta con $2 para poder conseguir una miserable moneda que me lleve en colectivo.&lt;IMG src="http://www.outdoorsargentina.com/esp/images/billetes-pesos.jpg" id="img_0"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es así. Las aspiraciones personales, los gustos, las ganas, las motivaciones, y por sobre todo la vocación la mayoría de las veces quedan sepultados bajo esa necesidad imperiosa por el dinero. Y así el potencial artista brillante, el músico, el escritor, el idealista, suelen morir asfixiados por la corbata del administrativo, aplastados por el casco del obrero o enjaulados detrás del mostrador de McDonald's.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4261855506712432077-9146395267953522958?l=lifeisapieceofsheet.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/feeds/9146395267953522958/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/04/life-is-piece-of-sheet.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/9146395267953522958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4261855506712432077/posts/default/9146395267953522958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lifeisapieceofsheet.blogspot.com/2009/04/life-is-piece-of-sheet.html' title='Life is a Piece of Sheet'/><author><name>M. 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